Friday, June 12, 2020

Viganò, El Doble Agente

Viganò, El Doble Agente

La frase Novus Ordo Seclorum (en latín, «Nuevo Orden de los Siglos [o las Eras] ») aparece en el reverso del Gran Sello de los Estados Unidos, diseñado por primera vez en 1782 e impreso en la parte de atrás del billete de un dólar estadounidense desde 1935. La frase también aparece en el escudo de armas de la Escuela de Administración de la Universidad Yale. 

El Gran Sello, cuyo primer lema es «Annuit cœptis» (en Latín: «Favorece nuestras empresas», «Justifica las cosas que inicio», peor aún «Justifica las cosas que hacemos»).

La primera frase es una referencia al cuarto Égloga de del poeta romano Publio Virgilio Marón, contenidos en un pasaje (líneas 5-8) que dice textualmente:

«Ultima Cumaei venit iam carminis aetas;
Magnus ab integro saeclorum nascitur ordo.
iam redit et Virgo, redeunt Saturnia regna,
iam nova progenies caelo demittitur alto.»

«Ahora ha llegado la era final de la canción de Sibila;
La gran orden de las edades nace de nuevo.
ahora vuelve la justicia, regresan las reglas honradas (o el regreso del reinado de Saturno);
ahora se envía un nuevo linaje desde lo alto del cielo».

El sello en sí mismo que lleva la primera frase es masónico dado que todos los padres de la independencia de los Estados Unidos eran masones.  



De otro lado, y sin guardar relación alguna con el primer lema, los protocristianos leían el poema de Virgilio como una profecía milinarista de la Parusía de Cristo. La Era precristiana del Imperator Caesar Divi filius Augustus (Emperador romano César Augusto, Roma, 23 de septiembre de 63 a. C.- Nola, 19 de agosto de 14 d. C.), fue vista como una era dorada que prepara al mundo para la venida de Cristo. Los grandes poetas de esta época fueron vistos como una fuente de revelación y luz sobre los misterios cristianos por venir.

Volviendo al Gran Sello, el autor del mismo fue William Barton, un  abogado, erudito y heraldista de Filadelfia al que Sam Adams (uno de los padres fundadores de los Estados Unidos) comisionó en 1782 y que él mismo publicara en "Device for an Armorial Atchievement for the United States of North America, blazoned agreeably to the Laws of Heraldry". El Congreso de los Estados Unidos mediante Resolución de 1782 aprobó el mismo a pesar de lo consideraban técnicamente incorrecto según las reglas heráldicas tradicionales inglesas de la época.

El lema del Sello Presidencial «E pluribus unum» significa en Latín «Uno de muchos», o «Uno de tantos».

Luego de esta explicación pasamos al punto central: la carta abierta del Arzobispo Carlo María Viganò, ex Nuncio Apostólico del Vaticano en Estados Unidos dirigida a Donald Trump, Presidente de los Estados Unidos que transcribimos textualmente como sigue en español:

7 de junio de 2020

Domingo de la Santísima Trinidad

Señor Presidente,

En los últimos meses hemos sido testigos de la formación de dos lados opuestos que yo llamaría Bíblicos: los hijos de la luz y los hijos de la oscuridad. Los hijos de la luz constituyen la parte más conspicua de humanidad, mientras que los hijos de la oscuridad representan una minoría absoluta. Y Sin embargo, los primeros son objeto de una especie de discriminación que los coloca en una situación de inferioridad moral con respecto a sus adversarios, quienes a menudo sostienen posiciones estratégicas en el gobierno, en la política, en la economía y en los medios. De una manera aparentemente inexplicable, los buenos han sido tomados como rehenes por los malvados y por aquellos que los ayudan, ya sea por interés propio o por miedo.

Estos dos lados, que tienen una naturaleza Bíblica, siguen la clara separación entre la descendencia de la Mujer y la descendencia de la Serpiente. Por un lado, están aquellos que, aunque tienen mil defectos y debilidades, están motivados por el deseo de hacer el bien, ser honestos, formar una familia, por trabajar, por dar prosperidad a su tierra natal, para ayudar a necesitados y, en obediencia a la Ley de Dios, merecer el Reino de los Cielos. Por otro lado, hay quienes se sirven a sí mismos, que no tienen nada de principios morales, que quieren demoler la familia y la nación, explotan a los trabajadores para hacerse excesivamente ricos, fomentan divisiones internas y guerras, y acumulan poder y dinero: para ellos la ilusión falaz del bienestar temporal algún día, si no se arrepienten, cederá ante el terrible destino que les espera, lejos de Dios, en condenación eterna.

En la sociedad, señor presidente, estas dos realidades opuestas coexisten como enemigos eternos, así como Dios y Satanás son enemigos eternos. Y parece que los hijos de la oscuridad, a quienes podemos identificar fácilmente con el Estado Profundo al cual usted se ha opuesto sabiamente y que está librando una guerra feroz contra usted en estos días – han decidido mostrar sus cartas, por así decirlo, revelando ahora sus planes. Ellos parecen estar tan seguros de tener todo bajo control que han dejado de lado esa circunspección que hasta ahora tenían al menos parcialmente de ocultar sus verdaderas intenciones. Las investigaciones ya en curso revelarán la verdadera responsabilidad de quienes manejaron la emergencia de Covid no solo en el área de la atención médica, sino también en política, economía y medios de comunicación. Probablemente descubriremos que en esta colosal operación de ingeniería social hay personas que han decidido el destino de la humanidad, apropiándose del derecho a actuar contra la voluntad de los ciudadanos y sus representantes en los gobiernos de las naciones.

También descubriremos que los disturbios en estos días fueron provocados por aquellos quienes, al ver que el virus se desvanece inevitablemente y que la alarma social de la pandemia está disminuyendo, necesariamente han tenido que provocar disturbios civiles, porque serían seguidos por una represión que, aunque legítima, podría ser condenada como una agresión injustificada contra la población. Lo mismo también está sucediendo en Europa, en perfecta sincronía. Está bastante claro que el uso de protestas callejeras es fundamental para los propósitos de aquellos que desean ver a alguien elegido en las próximas elecciones presidenciales quien encarne los objetivos del Estado Profundo y que exprese esos objetivos fielmente y con convicción. No sorprendería si, en unos pocos meses, nos enteramos una vez más que escondidos detrás de esos actos de vandalismo y violencia hay quienes esperan sacar provecho de la disolución del orden social para construir un mundo sin libertad: Solve et Coagula, como enseña el adagio Masónico.

Aunque pueda parecer desconcertante, las alineaciones opuestas que he descrito también se encuentran en círculos religiosos. Hay Pastores fieles que cuidan el rebaño de Cristo, pero también hay mercenarios infieles que buscan esparcir el rebaño y entregar las ovejas para que sean devoradas por lobos hambrientos. No es sorprendente que esos mercenarios sean aliados de los hijos de la oscuridad y odien a los hijos de la luz: así como hay un Estado Profundo, también hay una iglesia profunda que traiciona sus deberes y renuncia a sus compromisos apropiados ante Dios. Así el Enemigo Invisible, contra quien los buenos gobernantes luchan en los asuntos públicos, también es contrarrestado por buenos pastores en la esfera eclesiástica. Es una batalla espiritual, de la que hablé en mi reciente Apelación que se publicó el 8 de mayo.

Por primera vez, Estados Unidos tiene en usted un presidente que defiende valientemente el derecho a la vida, a quien no le da vergüenza denunciar la persecución de cristianos en todo el mundo, que habla de Jesucristo y del derecho de los ciudadanos a la libertad de culto. Su participación en la Marcha Por La Vida, y más recientemente su proclamación del mes de abril como el Mes de Prevención de Abuso Infantil Nacional, son acciones que confirman de qué lado usted desea seguir luchando. Y me atrevo a creer que los dos estamos del mismo lado en esta batalla, aunque con diferentes armas.

Por esta razón, creo que el ataque al cual usted fue sometido después de su visita al Santuario Nacional de San Juan Pablo II forma parte de la narrativa orquestada de los medios que no busca luchar contra el racismo y llamar al orden social, sino agravar las disposiciones; no es para traer justicia, sino para legitimar la violencia y el crimen; no para servir a la verdad, sino para favorecer a una facción política. Y es desconcertante que haya obispos, —como aquellos a quienes recientemente he denunciado— quienes, por sus palabras, prueban que están alineados con el lado opuesto. Están subordinados al estado profundo, al globalismo, al pensamiento alineado, al Nuevo Orden Mundial que invocan cada vez con más frecuencia en nombre de una hermandad universal que no tiene nada de cristiano, sino que evoca los ideales Masónicos de aquellos que quieren dominar el mundo expulsando a Dios de los tribunales, de las escuelas, de las familias, y tal vez incluso fuera de las iglesias.

El pueblo estadounidense es maduro y ahora ha entendido cuánto los principales medios de comunicación no quieren difundir la verdad sino buscan silenciarla y distorsionarla, difundiendo la mentira que es útil para los propósitos de sus maestros. Sin embargo, es importante que los buenos, que son la mayoría, se despierten de su lentitud y no acepten ser engañados por una minoría de personas deshonestas con propósitos no reconocibles. Es necesario que los buenos, los hijos de la luz, se unan y hagan oír sus voces. ¿Qué manera más efectiva hay para hacer esto, señor presidente, que, en oración, pidiéndole al Señor que lo proteja a usted, a los Estados Unidos y a toda la humanidad de este enorme ataque del enemigo? Ante el poder de la oración, los engaños de los hijos de las tinieblas colapsarán, sus complots serán revelados, se mostrará su traición, su poder aterrador terminará en nada, sacado a la luz y expuesto por lo que es: un engaño infernal.

Sr. Presidente, mi oración se dirige constantemente la amada nación estadounidense, donde tuve el privilegio y el honor de ser enviado por el Papa Benedicto XVI como nuncio apostólico. En esta hora dramática y decisiva para toda la humanidad, yo estoy orando por usted y también por todos los que están a su lado en el gobierno de los Estados Unidos. Confío en que el pueblo estadounidense esté unido conmigo y en oración al Dios Todopoderoso.

Unidos contra el Enemigo Invisible de toda la humanidad, los bendigo a ustedes y a la Primera Dama, a la amada nación estadounidense, y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad.

+ Carlo María Viganó

Arzobispo Titular de Ulpiana

Ex nuncio apostólico en los Estados Unidos de América

A primera vista, uno puede evaluar rápidamente la carta y calificarla de inofensiva, genérica una carta de un pastor a un fiel. Pero el ojo experto vislumbra otro contenido, uno oculto, especialmente cuando el interlocutor no es un feligrés muy piadoso que digamos y hace más lo de Satanás que lo de Jesucristo.

Primero, hay que tener en cuenta quien es Viganó. Viganó fue transferido de  fue transferido a la oficina del secretario de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano, presidido por el cardenal Giovanni Lajolo, 16 de julio de 2009 durante el gobierno eclesial de S.S. Benedicto XVI. Su gestión, a través de procedimientos contables centralizados y de verificación de costos, condujo desde un déficit equivalente a más de 10 millones de dólares en 2009 hasta alcanzar un saldo positivo equivalente a aproximadamente 44 millones de dólares al año siguiente. Sospechosamente, en reiteradas ocasiones solicitó que lo retiraran de esta posición debido a la fricción con varias personas prominentes del Vaticano, y fue así que el 19 de octubre de 2011 fue nombrado nuncio apostólico en los Estados Unidos de América. Permaneció allí hasta el 12 de abril de 2016, cuando, después de presentar su renuncia según lo prescrito a la edad de 75 años, se anunció el nombramiento de su sucesor. Algo que la gente común no advierte y que los "lobos travestidos de oveja" no revelan al redil, es que su cargo de nuncio en Washington, D.C. coincidió plenamente con la administración del Dr. Barack Hussein Obama II, 44° Presidente de los Estados Unidos. Mientras asistía y engullía en reuniones sociales y diplomáticas washingtonianas nunca jamás se dirigió al Presidente Barack Obama para protestar, comentar o aconsejarle por:

  • La inclusión de estadounidenses LGBT
  • El matrimonio igualitario
  • El control de armas
  • La intervención militar a Irak y Afganistan
  • La situación de los católicos en Tierra Santa (Palestina y Siria) y en China
  • La invasión rusa a Ucrania
  • El Acuerdo de París de 2015 sobre el Cambio Climático
  • La cuestionada nominación de candidatos a la Corte Suprema
  • El ObamaCare
  • La ciberseguridad y el ciberespionaje
  • Los asentamientos israelíes y su amurallamiento
  • Las relaciones con Cuba y Venezuela
  • La inmigración latina
  • La pobreza estadounidense
  • Y, principalmente, The President's Task Force on 21st Century , y que, sospechosamente, hoy día nadie quiere recordar, incluyendo a Viganó. 

Y es aquí en donde nos preguntamos: ¿Por qué Viganó protesta como cabra loca para que Trump ponga mano dura y asesine a estadounidenses que pagan sus impuestos para mantener fuerzas policiales para que les protejan del crimen? Impuestos que el Sr. Viganó gozó en grandes parrandas, con escolta armada, vehículos blindados de alta gama, y vigilancia y protección las 24 horas del día. ¿Por qué no vociferó o vomitó algo por las protestas de costa a costa por el asesinato de Michael Brown de 18 años, en Ferguson, periferia de Saint Louis, Missouri por el policía Darren Wilson de 28 años el 9 de agosto de 2014. Y que su amiguito Obama mandó a la Guardia Nacional a reprimir a balazos, bolas y palazos al pueblo, entre ellos a tres sacerdotes católicos? Allí este sujeto Viganó no se acuerda, se le cae el calzón y los lentes. Allí si se hace el ciego, mudo, sordo y el que no sabe. ¡Sr. Viganó mientras usted engordaba con los buffets washingtonianos un niño negro moría en la calle tiroteado por un policía que usted alienta a matar! Usted es tan asesino como Obama y Trump. 


Nos parece excelente que usted revele las cochinadas de su compinche Bergoglio pero seria bueno que desembuche sobre el dinerito del Vaticano, que una millonada como esa no es una propina. ¿Será por eso que se golpea el pecho y anda medio desnudo con buena compañía masculina en un apartamento de lujo en Roma?

El Estado de la Ciudad del Vaticano es caja de resonancia de las agencias de inteligencia estadounidenses, y desde el lío gordo que tuvo en manos durante su placentera estancia en la gobernatura lo uso para mover contactos y venderse al mejor postor en Estados Unidos. Doble Agente, sí, que trabaja para Satanás y se golpea el pecho como fariseo profesional, a no dudarlo. Lo mas importante, esta por lo que comenzamos, patea de medio campo pero para el Nuevo Orden Mundial que dice atacar.

Aquí no se trata de echar una cortina de humo y nos acusen de defensores y propagandistas de la Teología de la liberación, que no lo somos. Más bien atacamos todo lo que es APOSTASÍA. Casualmente lo suyo y lo de sus fanáticos seguidores y defensores eso es: APOSTASÍA.

Una manera de demostrar que usted no es apostata, es saliendo con su pareja de su escondrijo y fungir de buen y santo sacerdote a la vista pública, un reto a su compinche Bergoglio que se las tiene juradas. No estaría mal morir como mártir a manos del Falso Profeta del Anticristo. 


Dr. illuminati, De la cara, y digale en su cara lo que usted denuncia pero no se rasgue las vestiduras porque ya se le ve el calzón sucio que lleva puesto.


-Haliaeetus leucocephalus 

P.D. 

Ci manca così tanto nella città di Washington





Trump escribio en su Twitter indicando desconocer quien es Vigano. Eso para por aparentar y creerse superior, Vigano es Todo in figureti.

Thursday, June 11, 2020

La Iglesia de las catacumbas

La Iglesia de las catacumbas 


Históricamente, la Iglesia primitiva luego de la Ascensión de Nuestro Señor Jesucristo a los cielos y ante la persecución tuvo que vivir en las catacumbas, en donde se celebraba la Palabra y la Cena del Señor incluso en las criptas en donde se sepultaban a los santos mártires. 

Desde 1985, MSIC®™ empezó a construir edificaciones subterráneas a gran profundidad, muchas de las cuales cuentan con templos bajo tierra. De los cerca de 4,500 instalaciones subterráneas con que cuenta MSIC®™, destaca el Santuario Internacional Prelaticio Propiciatorio de Adoración, Reparación y Taumatúrgia del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María a una profundidad de 2,115 m., ocupando el centro de la Base Sacratissimum Cor Iesu. Sus naves central y laterales así como el atrio y la sacristía mayor se terminaron de construir en 2015, siendo consagrada el Viernes 12 de Junio de ese año, en la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, mientras el resto del templo y fábrica continúa aún hoy bajo construcción. Las capillas laterales se planean terminar en 2030 junto con la sacristía menor. La nave central tiene 820 m. de largo, 296 m. de ancho, y 152 m. de alto. El proyecto cubre un espacio de 5,014 m2. En 1989, se iniciaron las modificaciones y ampliación del atrio que actualmente termina en el monumento a la Coronación de la Virgen María, Reina del Cielo, lugar ceremonial de la mayoría de las entronizaciones e investiduras oficiales. Toda la envergadura del proyecto es parte de un gran yacimiento de grandes filones de cuarzo de alta pureza, lo que ha propiciado la construcción de carburo de silicio en cantera y fábrica a superficie. Todo el material sobrante se emplea aun hoy en árido de construcción. Es por ello, que las misas solamente se realizan a las 0600Z y a las 1900Z porque existen cuatro turnos de construcción,  mantenimiento, limpieza y manejo de escombros y materiales a cargo de las Brigadas de Ingeniería N° 552, 553, 555, 557 y 558. Las Brigadas de Ingeniería de Montaña N° 550, 551, 552, 554, 556, y 559 están a cargo de los trabajos a superficie. 

La construcción de iglesias subterráneas se origina con el uso de las catacumbas greco-romanas por los primeros cristianos que huían de la persecución del Imperio Romano y pasan por las construcciones de bunkers nazis, soviéticos, chinos y estadounidenses hasta llegar a los modernos subterráneos de alta profundidad. 

Entre las iglesias históricas destaca la basílica de Santa Maria della Sanità o chiesa di San Vincenzo alla Sanità, que contiene las Catacumbas de San Gaudioso, uno de los enterramientos paleocristianos subterráneos (siglos IV-V dC) bien conservado, ubicado en Rione Sanità, 80136 Ciudad Metropolitana de Nápoles, Italia.  

Wednesday, June 10, 2020

Jesus Christ has decided to punish humanity!!!

Jesus Christ has decided to punish humanity!!!
The New MSIC®™ Command General just confirmed the 5th. Stage of the ARMAGEDDON Programme to start on this July 1, 2020


After the official announcement issued by the Prelature last Sunday 7 of this month, during the preaching at the Pontifical High Mass of the Solemnity of the Most Holy Trinity, The New MSIC®™ Command General just confirmed the 5th. Stage of the ARMAGEDDON Programme to start on this July 1, 2020 in all MSIC®™ jurisdictions worldwide. This entails completing the hermetic and secure sealing of all the facilities and terminating all extramural social activities, for which reason all doors will be permanently closed to hostiles and non-members as of said date. 

The date coincides with the "Great Conjunction of Jupiter, Saturn and Pluto in Capricorn" this July 2 that predicts new diseases much more severe than the Severe acute respiratory syndrome coronavirus 2 (SARS-CoV-2) that causes coronavirus disease 2019 (COVID -19), the collateral damage natural disasters, the World War Third, the destruction of the current financial system, "the seven plagues", the total disappearance of the Catholic Church from all the face of the Earth. 

We are protecting all of our members and personnel within the defence, security and safety of the "catacombs". Our Lord Jesus Christ is coming with the Heavenly Armies. But the forces of the evil one began to attack us and we have to counter attack with the weapons that the Paraclete Holy Spirit has provided us. 

Continue with all preparation and train again and again and again. 

Since 1985, all of us have been preparing for all this that happens and will happen. We have received insults and ridicule, and out there they prefer to be with Satan while all of us are safe with both Christ and Mary. But when our walls close, the screams of suffering will begin because those sinners did not return to God. Our Lord, King and Captain, Jesus Christ has decided to punish humanity for all its sins and no sinner will be saved if he or she is not truly converted right now. Today and not tomorrow! Convert! (Jl 2:13. Cf. 2 Chr 7:14.) 

"It is vain for you to rise before light, rise ye after you have sitten, you that eat the bread of sorrow. When he shall give sleep to his beloved, Behold the inheritance of the Lord are children: the reward, the fruit of the womb. As arrows in the hand of the mighty, so the children of them that have been shaken. Blessed is the man that hath filled the desire with them; he shall not be confounded when he shall speak to his enemies in the gate" (Sal 126 (127): 2-5.) 

"Fear not, for I am with thee: turn not aside, for I am thy God: I have strengthened thee, and have helped thee, and the right hand of my just one hath upheld thee. Behold all that fight against thee shall be confounded and ashamed, they shall be as nothing, and the men shall perish that strive against thee. Thou shalt seek them, and shalt not find the men that resist thee: they shall be as nothing: and as a thing consumed the men that war against thee" (Is 41:10-11.) 

"And I say to you, my friends: Be not afraid of them who kill the body and after that have no more that they can do. But I will shew you whom you shall fear: Fear ye him who, after he hath killed, hath power to cast into hell. Yea, I say to you: Fear him. 
Are not five sparrows sold for two farthings, and not one of them is forgotten before God? Yea, the very hairs of your head are all numbered. Fear not therefore: you are of more value than many sparrows" (Lk 12:4-7.) 

Long live to Jesus Christ! Hurrah!
Long live to our Lord! Hurrah!
Long live to our King! Hurrah!
Long live to our Captain! Hurrah!
Long live to His Sacred Heart! Hurrah!
Long live to the Immaculate Heart of Virgin Mary! Hurrah!
Long live to Her Immaculate Conception! Hurrah!
Long live to Saint Michael the archangel! Hurrah!
Long live to the Heavenly Armies! Hurrah! Hurrah!
Long live the Blessed Sacrament! Hurrah! Hurrah!
Long live the Holy Cross! Hurrah!
Long live the Holy Rosary! Hurrah!
Long live the Militia of the Soldiers of Jesus Christ and Blessed Virgin Mary! Hurrah! 

Amen!!! 


450 years of «Missale Romanum

The 450 years of «Missale Romanum, Ex Decreto Sacrosancti Concilio Tridentini. Restitutum S. Pii V Pontificis Maximi» and the Apostolic Constitution in the form of a Papal Bull «Quo Primum tempore» (14 July 1570-2020)

International commemoration celebrations on July 11-19, 2020

  • Saturday, July 11: Commeration of St. Pius I, Pope and Martyr, First Saturday of the month dedicated to Our Lady the Virgin Mary  
  1. Perpetual Adoration to the Most Holy Eucharist 
  2. Opening ceremony with the Solemn Procession of the Most Blessed Sacrament 
  3. Pontifical High Mass in Latin with Gregorian chant 
  4. First Master Conference, first session 
  5. Agape feast 
  6. First Master Conference, second session 
  7. Holy Rosary in Latin 
  8. Missale Romanum Expo 
  9. Gregorian chant evening out 
  • Sunday, July 12: Sixth Sunday after Pentecost, Commemoration of SS. Nabor and Felix, Martyrs 
  1. Perpetual Adoration to the Most Holy Eucharist 
  2. Pontifical High Mass in Latin with Gregorian chant 
  3. Second Master Conference, first session 
  4. Agape feast 
  5. Second Master Conference, second session 
  6. Holy Rosary in Latin 
  7. Missale Romanum Expo 
  8. Gregorian chant evening out 
  • Monday, July 13: St. Anacletus, Pope 
  1. Perpetual Adoration to the Most Holy Eucharist 
  2. Pontifical High Mass in Latin with Gregorian chant 
  3. Third Master Conference, first session 
  4. Agape feast 
  5. Third Master Conference, second session 
  6. Holy Rosary in Latin 
  7. Missale Romanum Expo 
  8. Gregorian chant evening out 
  • Tuesday, July 14: St. Bonaventure, Bishop, Confessor and Doctor of the Church and St. Pius V, Pope 
  1. Perpetual Adoration to the Most Holy Eucharist 
  2. Pontifical High Mass in Latin with Gregorian chant 
  3. Fourth Master Conference, first session 
  4. Agape feast 
  5. Fourth Master Conference, second session 
  6. Holy Rosary in Latin 
  7. Missale Romanum Expo 
  8. Gregorian chant evening out 
  • Wednesday, July 15: St. Henry, Emperor and Confessor. Eucharistic Thursday, Solemn Procession and Adoration 
  1. Perpetual Adoration to the Most Holy Eucharist 
  2. Pontifical High Mass in Latin with Gregorian chant 
  3. Fifth Master Conference, first session 
  4. Agape feast 
  5. Fifth Master Conference, second session 
  6. Holy Rosary in Latin 
  7. Missale Romanum Expo 
  8. Gregorian chant evening out 
  • Thursday, July 16: Commemoration of Blessed Virgin Mary of the Mount Carmel, Solemn Procession of Blessed Virgin Mary of the Mount Carmel, Eucharist Thursday  
  1. Perpetual Adoration to the Most Holy Eucharist 
  2. Solemn Procession of the Most Blessed Sacrament and the Blessed Virgin Mary of the Mount Carmel 
  3. Pontifical High Mass in Latin with Gregorian chant 
  4. Sixth Master Conference, first session 
  5. Agape feast 
  6. Sixth Master Conference, second session 
  7. Holy Rosary in Latin 
  8. Missale Romanum Expo 
  9. Gregorian chant evening out 
  • Friday, July 17: Commemoration of St. Alexius, Confessor 
  1. Perpetual Adoration to the Most Holy Eucharist 
  2. Pontifical High Mass in Latin with Gregorian chant
  3. Seventh Master Conference, first session 
  4. Agape feast 
  5. Seventh Master Conference, second session 
  6. Holy Rosary in Latin 
  7. Missale Romanum Expo 
  8. Gregorian chant evening out 
  • Saturday, July 18: St. Camillus de Lellis, Confessor, and Commemoration of Symphorosa and Her Seven Sons Martyrs 
  1. Perpetual Adoration to the Most Holy Eucharist 
  2. Pontifical High Mass in Latin with Gregorian chant
  3. Eighth Master Conference, first session 
  4. Agape feast 
  5. Eighth Master Conference, second session 
  6. Holy Rosary in Latin 
  7. Missale Romanum Expo 
  8. Gregorian chant evening out 
  • Sunday, July 19: Seventh Sunday after Pentecost, St. Vincent de Paul, Confessor 
  1. Perpetual Adoration to the Most Holy Eucharist 
  2. Pontifical High Mass in Latin with Gregorian chant 
  3. Ninth and Last Master Conference, first session 
  4. Agape feast 
  5. Ninth and Last Master Conference, second and last session 
  6. Holy Rosary in Latin 
  7. Missale Romanum Expo 
  8. Bread & Wine Toast and Gregorian Chand evening out 

Other Commemorative Celebrations around the world on Tuesday 14 July and Sunday 19 July 

  1. Perpetual Adoration to the Most Holy Eucharist 
  2. Pontifical High Mass in Latin with Gregorian chant
  3. Agape feast 
  4. Holy Rosary in Latin 
  5. Solemn Procession of the Most Blessed Sacrament 
  6. Missale Romanum Expo & Sale 
  7. Gala Dinner & Gregorian chant evening out 

Tuesday, June 9, 2020

Unidades de Estabilización Sabática® (UES™)

Unidades de Estabilización Sabática® (UES™)

Las Unidades de Estabilización Sabática® (UES™) fueron creadas el 13 de enero de 2020 como parte integral de la Respuesta Rápida a Pandemias (RRP) por la División de Respuesta a Crisis de Emergencia y Desastres (RCED) de MSIC-PE®™ con el fin de salvar almas y vidas de personas no miembros sin oportunidades en Perú. 

En el quinquenio 2014-2019 se habían realizado 10 programas de entrenamiento anual, 20 cursos técnicos, 20 cursos de especialización, y 12 conferencias y seminarios gratuitos para preparar a respondedores y manejadores para catástrofes. Sin embargo, solamente participaron 13 respondedores y 326 escolares y estudiantes universitarios peruanos, siendo la mayoría de los espacios vacíos ocupados por respondedores y manejadores extranjeros. 

MSIC®™ cuenta con más de 1,000 acciones de respuesta rápida en catástrofes dentro su Plan Maestro Armagedón 1990-2090® (PMA90™), el cual facilitó la creación de las Unidades de Estabilización Sabática® (UES™) por mandato de la NARPE19951205.314 que dispuso el uso de ciertas propiedades específicas para el efecto. 

LÍNEA DE TIEMPO DE BENEFICIARIOS UES™ 

  • Enero 2020: 28 familias / 285 miembros de familia (2 lactantes, 118 niños, 47 preadolescentes, 54 adolescentes, 41 jóvenes, 9 adultos, 14 adultos mayores) = 285 beneficiados. 
  • Febrero 2020: 83 familias / 890 miembros de familia (34 lactantes, 207 niños, 226 preasdolescentes, 164 adolescentes, 122 jóvenes, 96 adultos, 41 adultos mayores) = 890 beneficiados. 
  • Marzo 2020: 246 familias / 2,622 miembros de familia (71 lactantes, 408 niños, 626 preadolescentes, 602 adolescentes, 514 jóvenes, 45 embarazadas, 272 adultos, 84 adultos mayores) + 2,601 personas solitarias (658 preadolescentes, 864 adolescentes, 1,077 jóvenes, 2 embarazadas) = 5,223 beneficiados. 
  • Abril 2020: 1,004 familias / 20,034 miembros de familia (642 lactantes, 4,035 niños, 6,101 preadolescentes, 6,996 adolescentes, 714 jóvenes, 226 embarazadas, 1,216 adultos, 104 adultos mayores) + 26,137 personas solitarias (8,468 preadolescentes, 6,242 adolescentes, 11,025 jóvenes, 402 embarazadas) = 46,171 beneficiados. 
  • Mayo 2020: 844 familias / 9,913 miembros de familia (36 lactantes, 1,862 niños, 2,117 preadolescentes, 2,305 adolescentes, 2,212 jóvenes, 94 embarazadas, 1,026 adultos, 261 adultos mayores) + 6,829 personas solitarias (2,071 preadolescentes, 2,607 adolescentes, 2,104 jóvenes, 11 embarazadas, 32 adultos, 4 adultos mayores) = 16,742 beneficiarios. 
TOTALES Y SUBTOTALES 

  • Total de beneficiarios Enero-Mayo 2020: 69,311 beneficiarios que firmaron declaración jurada de responsabilidad y compromiso legal y contrato sinalagmático perfecto.  
  • Total de solicitudes personales: 89,736 solicitudes recibidas e investigadas. 
  • Total de solicitudes admitidas: 71,004 solicitudes aprobadas. 
  • Total de desertores: 18,732 personas que no firmaron declaración jurada de responsabilidad y compromiso legal y contrato sinalagmático perfecto. 
  • Total de vacantes ofrecidas Enero-Diciembre 2020: 100,000. 
  • Total de vacantes disponibles Junio-Diciembre 2020: 30,689. 
Datos al cierre de edición: Lunes 8 de Junio de 2020 a 2216PET. 
Fuente: GG Unidades de Estabilización Sabática® (UES™). 
Ingresado a NGAPE el Lunes 8 de Junio de 2020 a 2216PET. 
NGAPE.DRA20200608.88032. 
Estado de la publicación: Actualizándose. 


"obra el bien, vive en la tierra y crece en paz" (Sal 37:3). 

"haced el bien, y prestad sin esperar nada a cambio; y vuestra recompensa será grande, y seréis hijos del Altísimo, porque él es bueno con los ingratos y los perversos. Sed compasivos, como vuestro Padre es compasivo" (Lc 6:35-36). 

Las Unidades de Estabilización Sabática® (UES™) son manejadas directamente por el Programa Integral de Desarrollo Católico "Sagrada Familia"®, Acompañamiento en la Peregrinación del Desierto hacia la Verdadera Vida con Cristo y María™ a través de las Diaconías de cada Rectorado MSICPE®™. 

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Sunday, June 7, 2020

Viganò, the double agent

Viganò, 
the double agent


However, that document encourages Satanas' server to continue with his bad acts carried out since the beginning of his administration in the White House on January 20, 2017. 

We have already said over and over that it all started with Adolf Hitler's speech in Der Berlin Sportpalast on January 30, 1941. There he announced „ Die nationalsozialistischen Europapläne hatten die Neuordnung des Kontinents nach territorialen und völkischen Kriterien zum Ziel“, better known as „Neuordnung“, plans that had already been outlined four days after the emergence of Die Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei (NSDAP) ( The National Socialist German Workers' Party) on February 20, 1920 in Weimar Republic. Plans that even appear in Hitler's „Mein kamp“ book. 

At the end of World War II, the United States Army Military Intelligence Division confiscated the files from the Führerbunker, the Berghof, and the SS-Hauptamt (SS-HA). Those documents served as the basis for creating the League of Nations (LoN), worldwide intergovernmental predecessor-organisation of the current United Nations and the European Union, agreeing with Hitler. Documents that even the President of the United States Harry S. Truman used as a guide for his The Marshall Plan (officially the European Recovery Program, ERP) was an American initiative passed in 1948 for foreign aid to Western Europe. 

From the Cold War (1947–1991) to the present, there have been tensions between the United States and China and Russia, placing the rest of the countries of the world at the center. 

The Holy See, the Whore of Babylon and the future See of Antichrist, has always agreed with the activities of the United States, even if they directly harm the clergy and the faithful, the Vatican cares little about using the Church as a sounding board and listening center for US intelligence agencies. Thus he was able to sow military dictatorships in Central America, South America, Asia and Africa. 

Now a double agent like Vigano brings to light a love letter to Trump, the worst President of the United States. A man who beats his wife, who surrounds himself with gays and transvestites. A man who denigrates his company's workers and mistreats federal officials. A man who closes deals with the Arabs and on the other hand hunts them. A racist man against blacks, Latinos and Asians. Is that a man of God? 

"The Sheep Crossing Wolves" have already started supporting Vigano and Trump because they fight the World New Order (WNO), without knowing or knowing that the United States has been the Antichrist since 1776 and that it stubbornly and foolishly persists in provoking China and Russia not important that millions of millions of human beings die in the world. 

The United States does not invest in the countries of the world. The USA should do it, but nevertheless, it allows China and Russia to send aid, invest and have commercial partners from the former allied countries or from the alliance that the USA dominated. 

If China and Russia invest in Science and Technology, the United States is also envious. Are all countries guilty of the United States economy? Trump does not support US companies, and that is why those companies have taken refuge in Asia. Trump does not support students, and that is why there is a flight of talent to Asia. We can continue giving examples of facts but the most important thing is not to get carried away by the "false prophets and false christs" (Mt 24:24). 

The Bible of Vigano, Trump, Bergoglio and all the False Catholic Church, the Church of Satan, can say "Kill each other" "Be like the Pharisees". But my Holy Bible quotes exactly the Word of Our Lord Jesus Christ: ""A new commandment I give unto you: That you love one another, as I have loved you, that you also love one another" (Jn 13:34.) "And Jesus answering, said: A certain man went down from Jerusalem to Jericho and fell among robbers, who also stripped him and having wounded him went away, leaving him half dead.
And it chanced, that a certain priest went down the same way: and seeing him, passed by. 
In like manner also a Levite, when he was near the place and saw him, passed by. 
But a certain Samaritan, being on his journey, came near him: and seeing him, was moved with compassion: 
And going up to him, bound up his wounds, pouring in oil and wine: and setting him upon his own beast, brought him to an inn and took care of him. 
And the next day he took out two pence and gave to the host and said: Take care of him; and whatsoever thou shalt spend over and above, I, at my return, will repay thee. 
Which of these three, in thy opinion, was neighbour to him that fell among the robbers? 
But he said: He that shewed mercy to him. And Jesus said to him: Go, and do thou in like manner" (Lk  10:30-37). 

If you really want to follow Christ, never follow the wolves dressed as sheep (Mt 7:15). They appear to be the Faithful Remnant of Christ and Mary but only impregnate themselves in the fold to be a virus that kills your soul and your morals. The true Faithful Remnant is in the silence and darkness of the catacombs. 

⸺Wrote by Father Mario Ferrara, MSIC®™, specialist in Catholic geopolitics. 



YOUR ATTENTION PLEASE!!! This is a sample of the TOTALITARIAN FASCISM OF AMERICA FIRST that Archbishop Carlo Maria Viganò encourages Duck Donald Trump. It is not a fight against Communism, Socialism, "Antifa and the radical left", Islamic fundamentalism, nor Chinese and Russians. It is the announcement of the arrival of the Earthly Kingdom of Antichrist thanks to the fact that "they make way for him to walk" by Bergoglio the False Prophet, Viganò the Double Agent, Duck Donald Trump, the False Catholic Church = the Church of the New World Order or Church of Satan, and the social networks of "the wolves transvestites of sheep". 

Be ready because maybe Trump, annihilated by Bergoglio, Vigano and the bishops of Satanas, remove you from your homes, schools and work places with shovels, gases, bullets and bombs to be "indoctrinated" in the Church of "the new normality mandatory ". 







Saturday, June 6, 2020

Humanitarian Drone Crash

Humanitarian Drone Crash 2020

Due to the shooting down of a humanitarian cargo drone and the subsequent attack on its recovery convoy, the MSIC®™ General Assembly unanimously approved the order of the General Command to send UCAVs to escort cargo drones and respond to the attack by hostiles. 

Friday, June 5, 2020

El Amor Misericordioso del Sagrado Corazón de Jesús, Compendio de la Fe Católica. Índice

El Amor Misericordioso del Sagrado Corazón de Jesús, Compendio de la Fe Católica. Índice


El Amor Misericordioso del Sagrado Corazón de Jesús, Compendio de la Fe Católica. Parte 5

El Amor Misericordioso del Sagrado Corazón de Jesús, Compendio de la Fe Católica. Parte 5 

CARTA ENCÍCLICA HAURIETIS AQUAS DE SU SANTIDAD PÍO XII SOBRE EL CULTO AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

V. SUMO APRECIO POR EL CULTO AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

30. Antes de terminar estas consideraciones tan hermosas como consoladoras sobre la naturaleza auténtica de este culto y su cristiana excelencia, Nos, plenamente conscientes del oficio apostólico que por primera vez fue confiado a san Pedro, luego de haber profesado por tres veces su amor a Jesucristo nuestro Señor, creemos conveniente exhortaros una vez más, venerables hermanos, y por vuestro medio a todos los queridísimos hijos en Cristo, para que con creciente entusiasmo cuidéis de promover esta suavísima devoción, pues de ella han de brotar grandísimos frutos también en nuestros tiempos. 

Y en verdad que si debidamente se ponderan los argumentos en que se funda el culto tributado al Corazón herido de Jesús, todos verán claramente cómo aquí no se trata de una forma cualquiera de piedad, que sea lícito posponer a otras o tenerla en menos, sino de una práctica religiosa muy apta para conseguir la perfección cristiana. Si «la devoción —según el tradicional concepto teológico, formulado por el Doctor Angélico— no es sino la pronta voluntad de dedicarse a todo cuanto con el servicio de Dios se relaciona» [111], ¿puede haber servicio divino más debido y más necesario, al mismo tiempo que más noble y dulce, que el rendido a su amor? Y ¿qué servicio cabe pensar más grato y afecto a Dios que el homenaje tributado a la caridad divina y que se hace por amor, desde el momento en que todo servicio voluntario en cierto modo es un don, y cuando el amor constituye «el don primero, por el que nos son dados todos los dones gratuitos?» [112]. Es digna, pues, de sumo honor aquella forma de culto por la cual el hombre se dispone a honrar y amar en sumo grado a Dios y a consagrarse con mayor facilidad y prontitud al servicio de la divina caridad; y ello tanto más cuanto que nuestro Redentor mismo se dignó proponerla y recomendarla al pueblo cristiano, y los Sumos Pontífices la han confirmado con memorables documentos y la han enaltecido con grandes alabanzas. Y así, quien tuviere en poco este insigne beneficio que Jesucristo ha dado a su Iglesia, procedería en forma temeraria y perniciosa, y aun ofendería al mismo Dios. 

31. Esto supuesto, ya no cabe duda alguna de que los cristianos que honran al sacratísimo Corazón del Redentor cumplen el deber, ciertamente gravísimo, que tienen de servir a Dios, y que juntamente se consagran a sí mismos y a toda su propia actividad, tanto interna como externa, a su Creador y Redentor, poniendo así en práctica aquel divino mandamiento: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente, y con todas tus fuerzas» [113]. Además de que así tienen la certeza de que a honrar a Dios no les mueve ninguna ventaja personal, corporal o espiritual, temporal o eterna, sino la bondad misma de Dios, a quien cuidan de obsequiar con actos de amor, de adoración y de debida acción de gracias. Si no fuera así, el culto al sacratísimo Corazón de Jesús ya no respondería a la índole genuina de la religión cristiana, porque entonces el hombre con tal culto ya no tendría como mira principal el servicio de honrar principalmente el amor divino; y entonces deberían mantenerse como justas las acusaciones de excesivo amor y de demasiada solicitud por sí mismos, motivadas por quienes entienden mal esta devoción tan nobilísima, o no la practican con toda rectitud. 

Todos, pues, tengan la firme persuasión de que en el culto al augustísimo Corazón de Jesús lo más importante no consiste en las devotas prácticas externas de piedad, y que el motivo principal de abrazarlo tampoco debe ser la esperanza de la propia utilidad, porque aun estos beneficios Cristo nuestro Señor los ha prometido mediante ciertas revelaciones privadas, precisamente para que los hombres se sintieran movidos a cumplir con mayor fervor los principales deberes de la religión católica, a saber, el deber de amor y el de la expiación, al mismo tiempo que así obtengan de mejor manera su propio provecho espiritual. 

Difusión de este culto 

32. Exhortamos, pues, a todos nuestros hijos en Cristo a que practiquen con fervor esta devoción, así a los que ya están acostumbrados a beber las aguas saludables que brotan del Corazón del Redentor, como, sobre todo, a los que, a guisa de espectadores, desde lejos miran todavía con espíritu de curiosidad y hasta de duda. Piensen estos con atención que se trata de un culto, según ya hemos dicho, que desde hace mucho tiempo está arraigado en la Iglesia, que se apoya profundamente en los mismos Evangelios; un culto, en cuyo favor está claramente la Tradición y la sagrada Liturgia, y que los mismos Romanos Pontífices han ensalzado con alabanzas tan multiplicadas como grandes: no se contentaron con instituir una fiesta en honor del Corazón augustísimo del Redentor, y extenderla luego a toda la Iglesia, sino que por su parte tomaron la iniciativa de dedicar y consagrar solemnemente todo el género humano al mismo sacratísimo Corazón [114]. Finalmente, conveniente es asimismo pensar que este culto tiene en su favor una mies de frutos espirituales tan copiosos como consoladores, que de ella se han derivado para la Iglesia: innumerables conversiones a la religión católica, reavivada vigorosamente la fe en muchos espíritus, más íntima la unión de los fieles con nuestro amantísimo Redentor; frutos todos estos que, sobre todo en los últimos decenios, se han mostrado en una forma tan frecuente como conmovedora.  

Al contemplar este admirable espectáculo de la extensión y fervor con que la devoción al sacratísimo Corazón de Jesús se ha propagado en toda clase de fieles, nos sentimos ciertamente llenos de gozo y de inefable consuelo; y, luego de dar a nuestro Redentor las obligadas gracias por los tesoros infinitos de su bondad, no podemos menos de expresar nuestra paternal complacencia a todos los que, tanto del clero como del elemento seglar, con tanta eficacia han cooperado a promover este culto.

Penas actuales de la Iglesia 

33. Aunque la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, venerables hermanos, ha producido en todas partes abundantes frutos de renovación espiritual en la vida cristiana, sin embargo, nadie ignora que la Iglesia militante en la tierra y, sobre todo, la sociedad civil no han alcanzado aún el grado de perfección que corresponde a los deseos de Jesucristo, Esposo Místico de la Iglesia y Redentor del género humano. En verdad que no pocos hijos de la Iglesia afean con numerosas manchas y arrugas el rostro materno, que en sí mismos reflejan; no todos los cristianos brillan por la santidad de costumbres, a la que por vocación divina están llamados; no todos los pecadores, que en mala hora abandonaron la casa paterna, han vuelto a ella, para de nuevo vestirse con el vestido precioso [115] y recibir el anillo, símbolo de fidelidad para con el Esposo de su alma; no todos los infieles se han incorporado aún al Cuerpo Místico de Cristo. Hay más. Porque si bien nos llena de amargo dolor el ver cómo languidece la fe en los buenos, y contemplar cómo, por el falaz atractivo de los bienes terrenales, decrece en sus almas y poco a poco se apaga el fuego de la caridad divina, mucho más nos atormentan las maquinaciones de los impíos que, ahora más que nunca, parecen incitados por el enemigo infernal en su odio implacable y declarado contra Dios, contra la Iglesia y, sobre todo, contra Aquel que en la tierra representa a la persona del Divino Redentor y su caridad para con los hombres, según la conocidísima frase del Doctor de Milán: (Pedro) «es interrogado acerca de lo que se duda, pero no duda el Señor; pregunta no para saber, sino para enseñar al que, antes de ascender al cielo, nos dejaba como "vicario de su amor"» [116].  

34. Ciertamente, el odio contra Dios y contra los que legítimamente hacen sus veces es el mayor delito que puede cometer el hombre, creado a imagen y semejanza de Dios y destinado a gozar de su amistad perfecta y eterna en el cielo; puesto que por el odio a Dios el hombre se aleja lo más posible del Sumo Bien, y se siente impulsado a rechazar de sí y de sus prójimos cuanto viene de Dios, une con Dios y conduce a gozar de Dios, o sea, la verdad, la virtud, la paz y la justicia [117]. 

Pudiendo, pues, observar que, por desgracia, el número de los que se jactan de ser enemigos del Señor eterno crece hoy en algunas partes, y que los falsos principios del materialismo se difunden en las doctrinas y en la práctica; y oyendo cómo continuamente se exalta la licencia desenfrenada de las pasiones, ¿qué tiene de extraño que en muchas almas se enfríe la caridad, que es la suprema ley de la religión cristiana, el fundamento más firme de la verdadera y perfecta justicia, el manantial más abundante de la paz y de las castas delicias? Ya lo advirtió nuestro Salvador: «Por la inundación de los vicios, se resfriará la caridad de muchos» [118]. 

Un culto providencial 

35. Ante tantos males que, hoy más que nunca, trastornan profundamente a individuos, familias, naciones y orbe entero, ¿dónde, venerables hermanos, hallaremos un remedio eficaz? ¿Podremos encontrar alguna devoción que aventaje al culto augustísimo del Corazón de Jesús, que responda mejor a la índole propia de la fe católica, que satisfaga con más eficacia las necesidades espirituales actuales de la Iglesia y del género humano? ¿Qué homenaje religioso más noble, más suave y más saludable que este culto, pues se dirige todo a la caridad misma de Dios? [119]. Por último, ¿qué puede haber más eficaz que la caridad de Cristo —que la devoción al Sagrado Corazón promueve y fomenta cada día más— para estimular a los cristianos a que practiquen en su vida la perfecta observancia de la ley evangélica, sin la cual no es posible instaurar entre los hombres la paz verdadera, como claramente enseñan aquellas palabras del Espíritu Santo: «Obra de la justicia será la paz»[120]? 

Por lo cual, siguiendo el ejemplo de nuestro inmediato antecesor, queremos recordar de nuevo a todos nuestros hijos en Cristo la exhortación que León XIII, de i. m., al expirar el siglo pasado, dirigía a todos los cristianos y a cuantos se sentían sinceramente preocupados por su propia salvación y por la salud de la sociedad civil: «Ved hoy ante vuestros ojos un segundo lábaro consolador y divino: el Sacratísimo Corazón de Jesús... que brilla con refulgente esplendor entre las llamas. En El hay que poner toda nuestra confianza; a El hay que suplicar y de El hay que esperar nuestra salvación» [121]. 

Deseamos también vivamente que cuantos se glorían del nombre de cristianos e, intrépidos, combaten por establecer el Reino de Jesucristo en el mundo, consideren la devoción al Corazón de Jesús como bandera y manantial de unidad, de salvación y de paz. No piense ninguno que esta devoción perjudique en nada a las otras formas de piedad con que el pueblo cristiano, bajo la dirección de la Iglesia, venera al Divino Redentor. Al contrario, una ferviente devoción al Corazón de Jesús fomentará y promoverá, sobre todo, el culto a la santísima Cruz, no menos que el amor al augustísimo Sacramento del altar. Y, en realidad, podemos afirmar —como lo ponen de relieve las revelaciones de Jesucristo mismo a santa Gertrudis y a santa Margarita María— que ninguno comprenderá bien a Jesucristo crucificado, si no penetra en los arcanos de su Corazón. Ni será fácil entender el amor con que Jesucristo se nos dio a sí mismo por alimento espiritual, si no es mediante la práctica de una especial devoción al Corazón Eucarístico de Jesús; la cual —para valernos de las palabras de nuestro predecesor, de f. m., León XIII— nos recuerda «aquel acto de amor sumo con que nuestro Redentor, derramando todas las riquezas de su Corazón, a fin de prolongar su estancia con nosotros hasta la consumación de los siglos, instituyó el adorable Sacramento de la Eucaristía» [122]. Ciertamente, «no es pequeña la parte que en la Eucaristía tuvo su Corazón, por ser tan grande el amor de su Corazón con que nos la dio» [123]. 

Final 

36. Finalmente, con el ardiente deseo de poner una firme muralla contra las impías maquinaciones de los enemigos de Dios y de la Iglesia, y también hacer que las familias y las naciones vuelvan a caminar por la senda del amor a Dios y al prójimo, no dudamos en proponer la devoción al Sagrado Corazón de Jesús como escuela eficacísima de caridad divina; caridad divina, en la que se ha de fundar, como en el más sólido fundamento, aquel Reino de Dios que urge establecer en las almas de los individuos, en la sociedad familiar y en las naciones, como sabiamente advirtió nuestro mismo predecesor, de p. m.: «El reino de Jesucristo saca su fuerza y su hermosura de la caridad divina: su fundamento y su excelencia es amar santa y ordenadamente. De donde se sigue necesariamente: cumplir íntegramente los propios deberes, no violar los derechos ajenos, considerar los bienes naturales como inferiores a los sobrenaturales y anteponer el amor de Dios a todas las cosas» [124].  

Y para que la devoción al Corazón augustísimo de Jesús produzca más copiosos frutos de bien en la familia cristiana y aun en toda la humanidad, procuren los fieles unir a ella estrechamente la devoción al Inmaculado Corazón de la Madre de Dios. Ha sido voluntad de Dios que, en la obra de la Redención humana, la Santísima Virgen María estuviese inseparablemente unida con Jesucristo; tanto, que nuestra salvación es fruto de la caridad de Jesucristo y de sus padecimientos, a los cuales estaban íntimamente unidos el amor y los dolores de su Madre. Por eso, el pueblo cristiano que por medio de María ha recIbído de Jesucristo la vida divina, después de haber dado al Sagrado Corazón de Jesús el debido culto, rinda también al amantísimo Corazón de su Madre celestial parecidos obsequios de piedad, de amor, de agradecimiento y de reparación. En armonía con este sapientísimo y suavísimo designio de la divina Providencia, Nos mismo, con un acto solemne, dedicamos y consagramos la santa Iglesia y el mundo entero al Inmaculado Corazón de la Santísima Virgen María [125]. 

37. Cumpliéndose felizmente este año como indicamos antes, el primer siglo de la institución de la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús en toda la Iglesia por nuestro predecesor Pío IX, de f. m., es vivo deseo nuestro, venerables hermanos, que el pueblo cristiano celebre en todas partes solemnemente este centenario con actos públicos de adoración, de acción de gracias y de reparación al Corazón divino de Jesús. Con especial fervor se celebrarán, sin duda, estas solemnes manifestaciones de alegría cristiana y de cristiana piedad —en unión de caridad y de oraciones con todos los demás fieles— en aquella nación en la cual, por designio de Dios, nació aquella santa Virgen que fue promotora y heraldo infatigable de esta devoción. 

Entre tanto, animados por dulce esperanza, y como gustando ya los frutos espirituales que copiosamente han de redundar —en la Iglesia— de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, con tal de que ésta, como ya hemos explicado, se entienda rectamente y se practique con fervor, suplicamos a Dios quiera hacer que con el poderoso auxilio de su gracia se cumplan estos nuestros vivos deseos: a la vez que expresamos, también la esperanza de que, con la divina gracia, como fruto de las solemnes conmemoraciones de este año, aumente cada vez más la devoción de los fieles al Sagrado Corazón de Jesús, y así se extienda más por todo el mundo su imperio y reino suavísimo: «reino de verdad y de vida, reino de santidad y de gracia, reino de justicia, de amor y de paz» [126]. 

Como prenda de estos dones celestiales, os impartimos de todo corazón la Bendición Apostólica, tanto a vosotros personalmente, venerables hermanos, como al clero y a todos los fieles encomendados a vuestra pastoral solicitud, y especialmente a todos los que se consagran a fomentar y promover la devoción al Sacratísimo Corazón de Jesús. 

Dado en Roma, junto a San Pedro, el 15 de mayo de 1956, año decimoctavo de nuestro pontificado. 

⸻PÍO PP XII 

NOTAS DE PIE DE PAGINA 

[111] 2. 2.ae 82, 1: ed. Leon. 9 (1897) 187. 
[112] Ibíd. 1, 38, 2: ed. Leon. 4 (1888) 393. 
[113] Mc 12, 30; Mt 22, 37. 
[114] Cf. León XIII, enc. Annum Sacrum: AL 19 (1900) 71 s. Decr. S. C. Rituum, 28 jun. 1899, in Decr. Auth. 3, n. 3712. Pío XI, enc. Miserentissimus Redemptor: AAS 20 (1928) 177 s. Decr. S. C. Rit. 29 enero 1929 AAS 21 (1929) 77. 
[115] Lc 15, 22. 
[116] Exposit. in Evang. sec. Lucam, 10, 175 PL 15, 1942. 
[117] Cf. S. Th. Sum. theol. 2. 2.ae 34, 2 ed. Leon. 8 (1895) 274. 
[118] Mt 24, 12. 
[119] Cf. enc. Miserentissimus Redemptor: AAS 20 (1928) 166. 
[120] Is 32, 17. 
[121] Enc. Annum Sacrum: AL 19 (1900) 79. Enc. Miserentissimus Redemptor: AAS 20 (1928) 167. 
[122] Litt. ap. quibus Archisodalitas a Corde Eucharistico Iesu ad S. Ioachim de Urbe erigitur, 17 febr. 1903; AL 22 (1903) 307 s.; cf. enc. Mirae caritatis, 22 mayo 1902: AL 22 (1903) 116. 
[123] S. Alberto M., De Eucharistia, dist. 6, tr. 1, c. 1: Opera Omnia ed. Borgnet, vol. 38, Parisiis 1890, p. 358. 
[124] Enc. Tametsi: AL 20 (1900) 303. 
[125] Cf. AAS 34 (1942) 345 sq. 
[126] Ex. Miss. Rom. Praef. Iesu Christi Regis. 

XX 




El Amor Misericordioso del Sagrado Corazón de Jesús, Compendio de la Fe Católica. Parte 4

El Amor Misericordioso del Sagrado Corazón de Jesús, Compendio de la Fe Católica. Parte 4

CARTA ENCÍCLICA HAURIETIS AQUAS DE SU SANTIDAD PÍO XII SOBRE EL CULTO AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
IV. HISTORIA DEL CULTO DEL SAGRADO CORAZÓN

25. Hemos querido, venerables hermanos, proponer a vuestra consideración y a la del pueblo cristiano, en sus líneas generales, la naturaleza íntima del culto al Corazón de Jesús, y las perennes gracias que de él se derivan, tal como resaltan de su fuente primera, la revelación divina. Estamos persuadidos de que estas nuestras reflexiones, dictadas por la enseñanza misma del Evangelio, han mostrado claramente cómo este culto se identifica sustancialmente con el culto al amor divino y humano del Verbo Encarnado, y también con el culto al amor mismo con que el Padre y el Espíritu Santo aman a los hombres pecadores; porque, como observa el Doctor Angélico, el amor de las tres Personas divinas es el principio y origen del misterio de la Redención humana, ya que, desbordándose aquél poderosamente sobre la voluntad humana de Jesucristo y, por lo tanto, sobre su Corazón adorable, le indujo con un idéntico amor a derramar generosamente su Sangre para rescatarnos de la servidumbre del pecado [94]: «Con un bautismo tengo que ser bautizado, y ¡qué angustias hasta que se cumpla!» [95]. 

Por lo demás, es persuasión nuestra que el culto tributado al amor de Dios y de Jesucristo hacia el género humano, a través del símbolo augusto del Corazón traspasado del Redentor crucificado, jamás ha estado completamente ausente de la piedad de los fieles, aunque su manifestación clara y su admirable difusión en toda la Iglesia se haya realizado en tiempos no muy remotos de nosotros, sobre todo después que el Señor mismo reveló este divino misterio a algunos hijos suyos, y los eligió para mensajeros y heraldos suyos, luego de haberles colmado con abundancia de dones sobrenaturales.  

De hecho, siempre hubo almas especialmente consagradas a Dios que, inspiradas en los ejemplos de la excelsa Madre de Dios, de los Apóstoles y de insignes Padres de la Iglesia, han tributado culto de adoración, de gratitud y de amor a la Humanidad santísima de Cristo y en modo especial a las heridas abiertas en su Cuerpo por los tormentos de la Pasión salvadora.  

Y ¿cómo no reconocer en aquellas palabras «¡Señor mío y Dios mío!» [96], pronunciadas por el apóstol Tomás y que revelan su improvisa transformación de incrédulo en fiel, una clara profesión de fe, de adoración y de amor, que de la humanidad llagada del Salvador se elevaba hasta la majestad de la Persona Divina?  

Mas si el Corazón traspasado del Redentor siempre ha llevado a los hombres a venerar su infinito amor por el género humano, porque para los cristianos de todos los tiempos han tenido siempre valor las palabras del profeta Zacarías, que el evangelista san Juan aplicó a Jesús Crucificado: «Verán a Quien traspasaron» [97], obligado es, sin embargo, reconocer que tan sólo poco a poco y progresivamente llegó ese Corazón a constituir objeto directo de un culto especial, como imagen del amor humano y divino del Verbo Encarnado. 

Santos, Santa Margarita María 

26. Si queremos indicar siquiera las etapas gloriosas recorridas por este culto en la historia de la piedad cristiana, precisa, ante todo, recordar los nombres de algunos de aquellos que bien se pueden considerar como los precursores de esta devoción que, en forma privada, pero de modo gradual, cada vez más vasto, se fue difundiendo dentro de los Institutos religiosos. Así, por ejemplo, se distinguieron por haber establecido y promovido cada vez más este culto al Corazón Sacratísimo de Jesús: san Buenaventura, san Alberto Magno, santa Gertrudis, santa Catalina de Siena, el beato Enrique Suso, san Pedro Canisio y san Francisco de Sales. San Juan Eudes es el autor del primer oficio litúrgico en honor del Sagrado Corazón de Jesús, cuya fiesta solemne se celebró por primera vez, con el beneplácito de muchos Obispos de Francia, el 20 de octubre de 1672.  

Pero entre todos los promotores de esta excelsa devoción merece un puesto especial Santa Margarita María Alacoque, porque su celo, iluminado y ayudado por el de su director espiritual —el beato Claudio de la Colombiere—, consiguió que este culto, ya tan difundido, haya alcanzado el desarrollo que hoy suscita la admiración de los fieles cristianos, y que, por sus características de amor y reparación, se distingue de todas las demás formas de la piedad cristiana [98]. 

Basta esta rápida evocación de los orígenes y gradual desarrollo del culto del Corazón de Jesús para convencernos plenamente de que su admirable crecimiento se debe principalmente al hecho de haberse comprobado que era en todo conforme con la índole de la religión cristiana, que es la religión del amor. 

No puede decirse, por consiguiente, ni que este culto deba su origen a revelaciones privadas, ni cabe pensar que apareció de improviso en la Iglesia; brotó espontáneamente, en almas selectas, de su fe viva y de su piedad ferviente hacia la persona adorable del Redentor y hacia aquellas sus gloriosas heridas, testimonio el más elocuente de su amor inmenso para el espíritu contemplativo de los fieles. Es evidente, por lo tanto, cómo las revelaciones de que fue favorecida santa Margarita María ninguna nueva verdad añadieron a la doctrina católica. Su importancia consiste en que —al mostrar el Señor su Corazón Sacratísimo— de modo extraordinario y singular quiso atraer la consideración de los hombres a la contemplación y a la veneración del amor tan misericordioso de Dios al género humano. De hecho, mediante una manifestación tan excepcional, Jesucristo expresamente y en repetidas veces mostró su Corazón como el símbolo más apto para estimular a los hombres al conocimiento y a la estima de su amor; y al mismo tiempo lo constituyó como señal y prenda de su misericordia y de su gracia para las necesidades espirituales de la Iglesia en los tiempos modernos.  

1765, Clemente XIII, y 1856, Pío IX 

27. Además, una prueba evidente de que este culto nace de las fuentes mismas del dogma católico está en el hecho de que la aprobación de la fiesta litúrgica por la Sede Apostólica precedió a la de los escritos de santa Margarita María. En realidad, independientemente de toda revelación privada, y sólo accediendo a los deseos de los fieles, la Sagrada Congregación de Ritos, por decreto del 25 de enero de 1765, aprobado por nuestro predecesor Clemente XIII el 6 de febrero del mismo año, concedió a los Obispos de Polonia y a la Archicofradía Romana del Sagrado Corazón de Jesús la facultad de celebrar la fiesta litúrgica. Con este acto quiso la Santa Sede que tomase nuevo incremento un culto, ya en vigor y floreciente, cuyo fin era «reavivar simbólicamente el recuerdo del amor divino» [99], que había llevado al Salvador a hacerse víctima para expiar los pecados de los hombres. 

A esta primera aprobación, dada en forma de privilegio y aún limitada para determinados fines, siguió otra, a distancia casi de un siglo, de importancia mucho mayor y expresada en términos más solemnes. Nos referimos al decreto de la Sagrada Congregación de Ritos del 23 de agosto de 1856, anteriormente mencionado, por el cual nuestro predecesor Pío IX, de i. m., acogiendo las súplicas de los Obispos de Francia y de casi todo el mundo católico, extendió a toda la Iglesia la fiesta del Corazón Sacratísimo de Jesús y prescribió la forma de su celebración litúrgica [100]. Fecha ésta, digna de ser recomendada al perenne recuerdo de los fieles, pues, como vemos escrito en la liturgia misma de dicha festividad, «desde entonces, el culto del Sacratísimo Corazón de Jesús, semejante a un río desbordado, venciendo todos los obstáculos, se difundió por todo el mundo católico».  

De cuanto hemos expuesto hasta ahora aparece evidente, venerables hermanos, que en los textos de la Sagrada Escritura, de la Tradición y de la Sagrada Liturgia es donde los fieles han de encontrar principalmente los manantiales límpidos y profundos del culto al Corazón Sacratísimo de Jesús, si desean penetrar en su íntima naturaleza y sacar de su pía meditación sustancia y aumento para su fervor religioso. Iluminada, y penetrando más íntimamente mediante esta meditación asidua, el alma fiel no podrá menos de llegar a aquel dulce conocimiento de la caridad de Cristo, en la cual está la plenitud toda de la vida cristiana, como, instruido por la propia experiencia, enseña el Apóstol: «Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo..., para que, según las riquezas de su gloria, os conceda por medio de su Espíritu ser fortalecidos en virtud en el hombre interior, y que Cristo habite por la fe en vuestros corazones, estando arraigados y cimentados en caridad; a fin de que podáIs.. conocer también aquel amor de Cristo, que sobrepuja a todo conocimiento, para que seáis plenamente colmados de toda la plenitud de Dios» [101]. De esta universal plenitud es precisamente imagen muy espléndida el Corazón de Jesucristo: plenitud de misericordia, propia del Nuevo Testamento, en el cual «Dios nuestro Salvador ha manifestado su benignidad y amor para con los hombres» [102]; pues «no envió Dios su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que por su medio el mundo se salve» [103]. 

Culto al Corazón de Jesús, culto en espíritu y en verdad 

28. Constante persuasión de la Iglesia, maestra de verdad para los hombres, ya desde que promulgó los primeros documentos oficiales relativos al culto del Corazón Sacratísimo de Jesús, fue que sus elementos esenciales, es decir, los actos de amor y de reparación tributados al amor infinito de Dios hacia los hombres, lejos de estar contaminados de materialismo y de superstición, constituyen una norma de piedad, en la que se cumple perfectamente aquella religión espiritual y verdadera que anunció el Salvador mismo a la Samaritana: «Ya llega tiempo, y ya estamos en él, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad, pues tales son los adoradores que el Padre desea. Dios es espíritu, y los que lo adoran deben adorarle en espíritu y en verdad» [104]. 

Por lo tanto, no es justo decir que la contemplación del Corazón físico de Jesús impide el contacto más íntimo con el amor de Dios, porque retarda el progreso del alma en la vía que conduce directa a la posesión de las más excelsas virtudes. La Iglesia rechaza plenamente este falso misticismo al igual que, por la autoridad de nuestro predecesor Inocencio XI, de f. m., condenó la doctrina de quienes afirmaban: «No deben (las almas de esta vía interna) hacer actos de amor a la bienaventurada Virgen, a los Santos o a la humanidad de Cristo; pues como estos objetos son sensibles, tal es también el amor hacia ellos. Ninguna criatura, ni aun la bienaventurada Virgen y los Santos, han de tener asiento en nuestro corazón; porque Dios quiere ocuparlo y poseerlo solo» [105]. 

Los que así piensan son, naturalmente, de opinión que el simbolismo del Corazón de Cristo no se extiende más allá de su amor sensible y que no puede, por lo tanto, en modo alguno constituir un nuevo fundamento del culto de latría, que está reservado tan sólo a lo que es esencialmente divino. Ahora bien, una interpretación semejante del valor simbólico de las sagradas imágenes es absolutamente falsa, porque coarta injustamente su trascendental significado. Contraria es la opinión y la enseñanza de los teólogos católicos, entre los cuales santo Tomás escribe así: «A las imágenes se les tributa culto religioso, no consideradas en sí mismas, es decir, en cuanto realidades, sino en cuanto son imágenes que nos llevan hasta Dios encarnado. El movimiento del alma hacia la imagen, en cuanto es imagen, no se para en ella, sino que tiende al objeto representado por la imagen. Por consiguiente, del tributar culto religioso a las imágenes de Cristo no resulta un culto de latría diverso ni una virtud de religión distinta» [106]. Por lo tanto, es en la persona misma del Verbo Encarnado donde termina el culto relativo tributado a sus imágenes, sean éstas las reliquias de su acerba Pasión, sea la imagen misma que supera a todas en valor expresivo, es decir, el Corazón herido de Cristo crucificado. 

Y así del elemento corpóreo —el Corazón de Jesucristo— y de su natural simbolismo, es legítimo y justo que, llevados en alas de la fe, nos elevemos no sólo a la contemplación de su amor sensible, sino más alto aún, hasta la consideración y adoración de su excelentísimo amor infundido, y, finalmente, en un vuelo sublime y dulce a un mismo tiempo, hasta la meditación y adoración del Amor divino del Verbo Encarnado. De hecho, a la luz de la fe —por la cual creemos que en la Persona de Cristo están unidas la naturaleza humana y la naturaleza divina— nuestra mente se torna idónea para concebir los estrechísimos vínculos que existen entre el amor sensible del Corazón físico de Jesús y su doble amor espiritual, el humano y el divino. En realidad, estos amores no se deben considerar sencillamente como coexistentes en la adorable Persona del Redentor divino, sino también como unidos entre sí por vínculo natural, en cuanto que al amor divino están subordinados el humano espiritual y el sensible, los cuales dos son una representación analógica de aquél. No pretendemos con esto que en el Corazón de Jesús se haya de ver y adorar la que llaman imagen formal, es decir, la representación perfecta y absoluta de su amor divino, pues que no es posible representar adecuadamente con ninguna imagen criada la íntima esencia de este amor; pero el alma fiel, al venerar el Corazón de Jesús, adora juntamente con la Iglesia el símbolo y como la huella de la Caridad divina, la cual llegó también a amar con el Corazón del Verbo Encarnado al género humano, contaminado por tantos crímenes. 

La más completa profesión de la religión cristiana 

29. Por ello, en esta materia tan importante como delicada, es necesario tener siempre muy presente cómo la verdad del simbolismo natural, que relaciona al Corazón físico de Jesús con la persona del Verbo, descansa toda ella en la verdad primaria de la unión hipostática; en torno a la cual no cabe duda alguna, como no se quiera renovar los errores condenados más de una vez por la Iglesia, por contrarios a la unidad de persona en Cristo —con la distinción e integridad de sus dos naturalezas. 

Esta verdad fundamental nos permite entender cómo el Corazón de Jesús es el corazón de una persona divina, es decir, del Verbo Encarnado, y que, por consiguiente, representa y pone ante los ojos todo el amor que El nos ha tenido y nos tiene aún. Y aquí está la razón de por qué el culto al Sagrado Corazón se considera, en la práctica, como la más completa profesión de la religión cristiana. Verdaderamente, la religión de Jesucristo se funda toda en el Hombre-Dios Mediador; de manera que no se puede llegar al Corazón de Dios sino pasando por el Corazón de Cristo, conforme a lo que El mismo afirmó: «Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí» [107]. 

Siendo esto así, fácilmente se deduce que el culto al Sacratísimo Corazón de Jesús no es sustancialmente sino el mismo culto al amor con que Dios nos amó por medio de Jesucristo, al mismo tiempo que el ejercicio de nuestro amor a Dios y a los demás hombres. Dicho de otra manera: Este culto se dirige al amor de Dios para con nosotros, proponiéndolo como objeto de adoración, de acción de gracias y de imitación; además, considera la perfección de nuestro amor a Dios y a los hombres como la meta que ha de alcanzarse por el cumplimiento cada vez más generoso del mandamiento «nuevo» que el Divino Maestro legó como sacra herencia a sus Apóstoles, cuando les dijo: «Un nuevo mandamiento os doy: Que os améis los unos a los otros, como yo os he amado... El precepto mío es que os améis unos a otros, como yo os he amado» [108]. Mandamiento éste, en verdad nuevo y propio de Cristo; porque, como dice santo Tomás de Aquino: «Poca diferencia hay entre el Antiguo y el Nuevo Testamento, pues, como dice Jeremías, "Haré un pacto nuevo con la casa de Israel" [109]. Pero que este mandamiento se practicase en el Antiguo Testamento a impulso de santo temor y amor, se debía al Nuevo Testamento; en cuanto que, si este mandamiento ya existía en la Antigua Ley, no era como prerrogativa suya propia, sino más bien como prólogo y preparación de la Ley Nueva» [110].  

NOTAS DE PIE DE PAGINA 

[96] Jn 20, 28. 
[97] Ibíd. 19, 37; cf. Zac 12, 10. 
[98] Cf. litt. enc. Miserentissimus Redemptor: AAS 20 (1928) 167-168. 
[99] Cf. A. Gardellini, Decreta authentica (1857) n. 4579, tomo 3, 174. 
[100] Cf. Decr. S. C. Rit. apud N. Nilles, De rationibus festorum Sacratissimi Cordis Iesu et purissimi Cordis Mariae, 5a. ed. Innsbruck, 1885, tomo 1, 167. 
[101] Ef 3, 14, 16-19. 
[102] Tit 3, 4. 
[103] Jn 3, 17. 
[104] Ibíd. 4, 23-24. 
[105] Inocencio XI, constit. ap. Coelestis Pastor, 19 nov. 1687: Bullarium Romanum, Romae 1734, tomo 8, 443. 
[106] 2. 2.ae 81, 3 ad 3: ed. Leon. 9 (1897) 180. 
[107] Jn 14, 6. 
[108] Ibíd. 13, 34; 15, 12. 
[109] Jer 31, 31. 
[110] Comment. in Evang. S. Ioann. 13, lect. 7, 3: ed. Parmae, 1860, tomo 10, p. 541. 

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