Saturday, September 26, 2020

🙏 Tridentine Sung Mass of the Seventeenth Sunday after Pentecost, Sunday 27 September 2020 ✝️ Misa Tridentina cantada del Decimoséptimo Domingo después de Pentecostés, Domingo 27 de Septiembre de 2020 🛐

🙏🙏🏽🙏🏾✝️🙏🏼🙏🏻🙏🏿 Tridentine Sung Mass of the Seventeenth Sunday after Pentecost, Sunday 27 September 2020 🛐 

🙏🙏🏽🙏🏾✝️🙏🏼🙏🏻🙏🏿 Misa Tridentina cantada del Decimoséptimo Domingo después de Pentecostés, Domingo 27 de Septiembre de 2020 🛐 




📌 From The St Anthony's Catholic Church with students of The St Anthony's Primary School, 88 Alma Road, Gonville, Whanganui 4501, New Zealand  

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Comida Frugal y Conventual

 LA COMIDAD FRUGAL Y CONVENTUAL 

"No estamos en este mundo para pecar de gula. 
Alimentad primero el espiritu, y luego el vil cuerpo"


En la Orden Tridentina se tiene por costumbre una solo comida fuerte al mediodia y un pequeño refrigerio antes de caer la tarde. 

Esta Comida suele ser de tipo brunch rica en Proteinas, Carbohidratos, Grasas Saludables y Minerales Esenciales. 

La Merienda es nuestro refrigerio (del Latin: refrīgerium, que significa mitigacion). 

Por lo tanto, eliminado queda el desayuno, el almuerzo, los aperitivos, el lonche y la cena. 

Asi como el buen comer define una abundante comida en la que el comensal queda mas que satisfecho, la gula se refiere a comer todo el dia como cerdos. 

Los clerigos (cardenales, obispos, sacerdotres, religiosos y religiosas, seminaristas, novicios y novicios) y laicos de la Iglesia del Nuevo Orden Mundial de Satanas gozan del pecado de la gula: van a banquetes, tragan en sus apocentos, son como los cerdos rechonchos, listos para el matadero: el infierno. 

Lo que necesita el cuerpo es ejercitarse, y no hay que darle lo que pide: comida y sexo. 

En nuestro caso particular, nos alimentamos lo suficiente para el trabajo sacerdotal y religioso y para hacer ejercicios fisico-corporales. Un cuerpo sano y fuerte no necesita comer y beber hasta reventar. Un alma sana y fuerte no necesita de envilecerse con el mal, le basta la Sagrada Eucaristia, la Oracion devota, la Penitencia constante, humilde y silente, la vida santa y sacramental dentro del Evangelio radical, y las Buenas y Santas Obras de Misericordia.