EL HAMBRE DEL DRAGÓN: ALERTA ANTE POSIBLE INVASIÓN CHINA A TAIWAN
Diversas fuentes de inteligencia confirman que una posible invasión militar de China en Taiwán se realizaría a partir del próximo mes de octubre de este año.
China ha está incrementando las pruebas de vuelos de sus aviones bombarderos y de cazabombarderos tales como el Xian H-6 y el Xi'an JH-7 en diversas rutas hacia territorio taiwanes ida y vuelta realizando diferentes tipos de operaciones de reconocimiento y espionaje. Del mismo modo, ha realizado diferentes pruebas de navegación y operaciones de combate de sus navíos y submarinos, que incluso han estado observando de muy cerca las maniobras de los aliados que solamente se han mantenido al margen de la zona internacional.
Durante la administración Trump, los submarinos rusos pusieron nuevamente a prueba su arma de pulso que provocó repetidos choques de embarcaciones navales dejándoles serios daños a los equipos electrónicos, e incluso dos de ellas se incendiaron a su regreso a puerto.
Estados Unidos ha querido hacer frente a las posiciones rusas en el ártico y ha quedado fuera de curso ante la presencia de modernos rompehielos rusos. Rusia está decidida a responder a cualquier tipo de incursión después de los sucesos en Crimea.
China por su parte se ha posicionado de toda la zona marítima del mar de China meridional lo que ha puesto en jaque constante a los guardacostas de Brunei, Filipinas, Indonesia y Taiwán, con excepción de Vietnam que mantiene un acuerdo con China. La razón parece muy obvia: Vietnam constantemente está recibiendo equipo bélico tanto de China como de Rusia. Hasta el 2015, Vietnam contaba con 75 SAM, 50 SAM portátiles, 50 misiles aire-aire de corto alcance, 100 misiles aire-tierra, 270 misiles antibuque, dos patrulleras, cuatro aviones de combate / ataque terrestre y 8 naves de ataque rápido. Para finales del 2010, ya contaba con otros 5 sistemas SAM más, 200 misiles antibuque, 200 cohetes guiados y bombas guiadas, 160 torpedos, 6 patrulleras, 6 submarinos y 20 aviones de combate / ataque terrestre rusos. Sin incluir a sus cientos de misiles de crucero supersónicos antibuque y terrestres 3M-14E Klub.
La injerencia china en la Subregión Camboya-Laos-Myanmar-Vietnam (CLMV) se ha hecho predominante a través de masivas inversiones comerciales, presencia de corporaciones chinas y el flujo de dinero por parte de China. Las inversiones estadounidenses son inexistentes en la subregión. Estados Unidos ha dejado de invertir en Asia como lo hace descaradamente en su patio trasero: Sudamérica y el Caribe.
Mientras Estados Unidos decrece tanto en inversión como en unidades militares China y Rusia aumentan entre 10 y 50 veces más.
En el caso chino, al parecer a China no le importaría perder una escuadrilla de aviones de combate porque la repondría con la fabricación de diez escuadrillas al mismo tiempo. Algo que ya sucedió y que neciamente Estados Unidos celebra como una victoria cuando en realidad, fue toda una derrota: la Guerra de Corea. Lo mismo ha sucedido en Siria y Afganistán en donde se ha ido con el rabo entre las piernas dejando las bases que tenía en Siria en manos rusas y las bases que tenía en Afganistán en manos talibanes. Parece que la cobardía se está haciendo común en estos tiempos en que se requiere mayor valentía, coraje y decisión.
Lo malo de esto último es que se larga de esos países dejando vehículos y armas que caen en manos del enemigo contra el cual dice luchar. Armas que se usarán tarde o temprano en su contra. Peor aún cuando China ha decidido reconocer y apoyar a los talibanes. Biden está tan viejito que no se percata del peligro, y peor aún, cuando el general de 4 estrellas Austin, actual secretario de defensa se duerme en sus laureles plateados y comienza a lanzar órdenes sin sentido a las tropas.
Las medidas tomadas en Hong Kong y Macao, la extensión de las Rutas de la Seda, y las inversiones chinas, no son nada con otra provocación: China pretende cobrársela a Japón por lo que este último hizo en las reiteradas guerras. Actualmente existe una “invasión pasiva” china en Japón. Debido a que su población ha envejecido muy rápidamente, sus puestos de trabajo se han visto mermados perjudicando la producción y exportación japonesa. Miles de chinos se encuentran trabajando y postulando para diversas posiciones en Japón. Por otro lado, las inversiones chinas y adquisiciones de empresas japonesas por parte de China han ido en aumento, ante las pequeñas e insignificantes inversiones estadounidenses y europeas.
La administración Trump tiene mucho de culpa en ello cuando dejó de invertir en las corporaciones americanas tales como Actavis/Allergan, Apple, Burger King, Budweiser, Frigidaire, Good Humor, Lucky Strike, McDermott, Medtronic, Pfizer, Purina, Seagate Technology, y la icónica Harley-Davidson, por citar algunas marcas.
Económicamente, Estados Unidos está en bancarrota tanto que si alguien lleva una aguja a la Bolsa de Valores de Nueva York explota el globo en la cara. Quien es un asiduo cliente de la NYSE puede percatarse que diariamente ingresa un tremendo flujo de inversiones chinas lo que se refleja en trenes chinos que se usan muy cerca de Washington, D.C. o compra masiva de commodities de todo tipo, incluso compra de bancos y financieras estadounidenses. Ese simple flujo monetario representa 10 veces la cantidad total de las imposiciones arancelarias a China y de las sanciones económicas que estúpidamente le impone Estados Unidos a China. Cosa que solo le hace cosquillas a los chinos y alienta a que el dragón continúe devorando los recursos a diestra y siniestra. Eso sin contar la gran deuda externa que Estados Unidos tiene con Europa, Canadá, Australia, pero principalmente con China y Rusia. Si, Estados Unidos está endeudado con sus enemigos. ¿Y así pretende intervenir en Crimea o en Hong Kong? Pero si ni siquiera puede intervenir de una buena vez en Venezuela ni en Perú. Solamente se queda con las manos cruzadas esperando la estocada final.
Escrito por Alex Wu (nombre cifrado de un ex miembro cientifico militar del Ejército Popular de Liberación de la República Popular China). Desde Los Angeles, California.