NOVENA TRADICIONAL 2021 AL SACRATÍSIMO CORAZÓN DE JESÚS
Del Miércoles 2 al Jueves 10 de Junio de 2021.
NOVENA TRADICIONAL AL SACRATISIMO CORAZON DE JESUS
- SIGNARSE (PERSIGNARSE)
de inimicis nostris
libera nos,
Domine Deus noster.
In nomine Patris, et Filii, et Spiritus Sancti. Amen.
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos
Líbranos, Señor, Dios nuestro,
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.
- ACTO DE CONTRICIÓN
Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío;
por ser Vos quien sois, Bondad infinita,
y porque os amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón de haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno.
Ayudado de vuestra divina gracia
propongo firmemente nunca más pecar,
confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.
- ORACIÓN PREPARATORIA
en quien la Santísima Trinidad depositó tesoros inmensos de celestiales gracias!
Concededme un corazón semejante a vos mismo,
y la gracia que os pido en esta novena,
si es para mayor gloria de Dios,
vuestro sagrado culto y bien de mi alma. Amén.
- ORACIÓN DEL DÍA (ir a las oraciones diarias al pie de página)
- TRES PADRENUESTROS
Santificado sea Tu Nombre;
venga a nosotros Tu Reino;
Hágase Tu Voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
Perdona nuestras ofensas
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
No nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal, Amén.
- AVEMARÍAS TRINITARIAS
llena eres de Gracia.
El Señor es contigo.
Bendita Tú eres entre todas las mujeres,
Y Bendito es el fruto de tu vientre Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros,
Los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte, Amén.
Dios te Salve, María, Madre de Dios Hijo,
llena eres de Gracia.
El Señor es contigo.
Bendita Tú eres entre todas las mujeres,
Y Bendito es el fruto de tu vientre Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros,
Los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte, Amén.
Dios te Salve, María, Esposa de Dios Espíritu Santo,
llena eres de Gracia.
El Señor es contigo.
Bendita Tú eres entre todas las mujeres,
Y Bendito es el fruto de tu vientre Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros,
Los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte, Amén.
Dios te Salve, María,
Templo y Sagrario de la Santísima Trinidad,
A la cual alabamos
Por los siglos de los siglos. Amén.
- GLORIA
Como era en un principio, ahora y siempre,
Por los siglos de los siglos, Amén.
- SÍMBOLO NICENO-CONSTANTINOPOLITANO
Padre todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra,
de todo lo visible y lo invisible;
y en un solo Señor, Jesucristo,
el unigénito de Dios,
nacido del Padre antes de todos los siglos,
luz de luz,
Dios verdadero de Dios verdadero;
engendrado, no creado, consustancial con el Padre,
por quien todo fue hecho;
que por nosotros los hombres y por nuestra salvación bajó del cielo
y se encarnó por obra del Espíritu Santo
y de María la Virgen y se hizo hombre;
por nuestra causa fue crucificado en tiempo de Poncio Pilato
y padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día según las Escrituras y subió al cielo;
y está sentado a la derecha del Padre;
y de nuevo vendrá con gloria,
para juzgar a vivos y muertos,
y Su reino no tendrá fin.
Y en el Espíritu Santo,
Señor y dador de vida,
que procede del Padre;
que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria,
que habló por los profetas.
En una Iglesia santa, católica y apostólica.
Confesamos un solo bautismo para la remisión de los pecados.
Esperamos la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.
O
SÍMBOLO QUICUMQUE (SÍMBOLO ATANASIANO)
Quienquiera desee salvarse debe, ante todo, guardar la Fe Católica:
quien no la observare íntegra e inviolada, sin duda perecerá eternamente.
Esta es la Fe Católica:
que veneramos a un Dios en la Trinidad y a la Trinidad en unidad.
Ni confundimos las personas, ni separamos las substancias.
Porque otra es la persona del Padre,
otra la del Hijo,
otra la del Espíritu Santo:
Pero la divinidad del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo es una,
es igual su gloria, es coeterna su majestad.
Como el Padre, tal el Hijo, tal el Espíritu Santo.
Increado el Padre, increado el Hijo, increado el Espíritu Santo.
Inmenso el Padre, inmenso el Hijo, inmenso el Espíritu Santo.
Eterno el Padre, eterno el Hijo, eterno el Espíritu Santo.
Y, sin embargo, no tres eternos, sino uno eterno.
Como no son tres increados ni tres inmensos, sino uno increado y uno inmenso.
Igualmente omnipotente el Padre, omnipotente el Hijo, omnipotente el Espíritu Santo.
Y, sin embargo, no tres omnipotentes, sino uno omnipotente.
Como es Dios el Padre, es Dios el Hijo, es Dios el Espíritu Santo.
Y, sin embargo, no tres dioses, sino un Dios.
Como es Señor el Padre, es Señor el Hijo, es Señor el Espíritu Santo.
Y, sin embargo, no tres señores sino un Señor.
Porque, así como la verdad cristiana nos compele a confesar
que cualquiera de las personas es, singularmente, Dios y Señor,
así la religión católica nos prohíbe decir que son tres Dioses o Señores.
Al Padre nadie lo hizo: ni lo creó, ni lo engendró.
El Hijo es solo del Padre: no hecho, ni creado, sino engendrado.
El Espíritu Santo es del Padre y del Hijo: no hecho, ni creado, ni engendrado, sino procedente de ellos.
Por tanto, un Padre, no tres Padres;
un Hijo, no tres Hijos,
un Espíritu Santo, no tres Espíritus Santos.
Y en esta Trinidad nada es primero o posterior,
nada mayor o menor:
sino todas las tres personas son coeternas y coiguales las unas para con las otras.
Así, para que la unidad en la Trinidad y la Trinidad en la unidad sea venerada por todo, como se dijo antes.
Quien quiere salvarse, por tanto, así debe sentir de la Trinidad.
Pero, para la salud eterna,
es necesario creer fielmente también en la encarnación de nuestro Señor Jesucristo.
Es pues fe recta que creamos y confesemos que nuestro Señor Jesucristo,
Hijo de Dios, es Dios y hombre.
Es Dios de la substancia del Padre,
engendrado antes de los siglos,
y es hombre de la substancia de la madre,
nacido en el tiempo.
Dios perfecto, hombre perfecto:
con alma racional y carne humana.
Igual al Padre, según la divinidad;
menor que el Padre, según la humanidad.
Aunque Dios y hombre, Cristo no es dos, sino uno.
Uno, no por conversión de la divinidad en carne,
sino porque la humanidad fue asumida por Dios.
Completamente uno, no por mezcla de las substancias,
sino por unidad de la persona.
Porque, como el alma racional y la carne son un hombre,
así Dios y hombre son un Cristo.
Que padeció por nuestra salud:
descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos.
Ascendió a los cielos, está sentado a la derecha de Dios Padre omnipotente;
de allí vendrá a juzgar a vivos y muertos.
A su venida, todos los hombres tendrán que resucitar con sus propios cuerpos,
y tendrán que dar cuenta de sus propios actos.
Los que actuaron bien irán a la vida eterna;
los que mal, al fuego eterno.
Esta es la fe católica, quien no la crea fiel y firmemente,
no podrá salvarse. Amén.
- ACTO DE CONFIANZA
Pongo toda mi confianza en Ti.
De mi debilidad todo lo temo,
pero todo lo espero de Tu bondad.
A tu Corazón confío... (petición).
¡Jesús mío!, yo cuento contigo, me fío de Ti, descanso en Ti.
¡Estoy seguro en Tu Corazón!.
- ACTO DE OFRECIMIENTO
Padre eterno,
Te ofrezco el Corazón de Jesucristo, tu Hijo amado,
como se ofreció como un sacrificio por mí.
Recibe esta ofrenda que te hago,
como también todos los deseos,
todos los sentimientos,
todas las dolencias,
todos los movimientos,
todos los actos de este Sagrado Corazón.
Son míos desde que se sacrificó por mí,
y en el futuro solo quiero desearlo a Él solo.
Recíbelos en satisfacción por mis pecados,
y en acción de gracias por Tus bendiciones.
Recibirlos y concédeme por sus méritos,
todas las gracias que necesito
y sobre todo la gracia de la perseverancia final.
Recíbelos como tantos actos de amor, adoración, alabanza que ofrezco a Tu divina majestad,
ya que es por el Corazón de Jesús para que puedas ser honrado y glorificado dignamente.
——escrito por el Beato Claude La Colombière, S.J.:
Sagrado Corazón de Jesús,
enséñame el perfecto olvido de mí mismo,
ya que esta es la única vía por la que podemos entrar en Ti.
Como todo lo que haga en el futuro será tuyo,
no me dejes hacer nada que no sea digno de Ti;
enséñame lo que debo hacer para alcanzar la pureza de Tu Amor,
que me has inspirado a desear.
Siento en mí una gran voluntad de complacerte,
y una mayor impotencia para vencerla sin una luz y ayuda muy especial que solo puedo esperar de Ti.
Haz en mí Tu Voluntad, Señor;
Me opongo, lo siento bien, pero no quisiera oponerme: todo te corresponde a Ti,
Corazón divino de Jesucristo,
solo Tú tendrás toda la gloria de mi santificación, si yo me santifico;
me parece más claro que la luz del día;
pero será una gran gloria para Ti,
y sólo por eso quiero desear la perfección. Amén.
- ORACIÓN AL PADRE ETERNO
Por medio del Corazón de Jesús,
mi vida, mi verdad y mi camino, llego a Vuestra Majestad;
por medio de este adorable Corazón,
os adoro por todos los hombres que no os adoran;
os amo por todos los que no os aman;
os conozco por todos los que, voluntariamente ciegos, no quieren conoceros.
Por este divinísimo Corazón deseo satisfacer a Vuestra Majestad
todas las obligaciones que os tienen todos los hombres;
os ofrezco todas las almas redimidas con la preciosa sangre de Vuestro Divino Hijo,
y os pido humildemente la conversión de todas por el mismo suavísimo Corazón.
No permitáis que sea por más tiempo ignorado de ellas mi amado Jesús;
haced que vivan por Jesús, que murió por todas.
Presento también a Vuestra Majestad, sobre este santísimo Corazón,
a vuestros siervos, mis amigos,
y os pido los llenéis de su espíritu,
para que, siendo su protector el mismo deífico Corazón,
merezcan estar con Vos eternamente. Amén.
- ORACIÓN FINAL
dignísimo de la adoración de los hombres y de los ángeles!
¡Oh Corazón inefable y verdaderamente amable,
digno de ser adorado con infinitas alabanzas,
por ser fuente de todos los bienes,
por ser origen de todas las virtudes,
por ser el objeto en quien más se agrada toda la Santísima Trinidad entre todas las criaturas!
¡Oh Corazón dulcísimo de Jesús!
Yo profundísimamente os adoro con todos los espíritus de mi pobre corazón,
yo os alabo,
yo os ofrezco las alabanzas todas
de los más amantes serafines y de toda vuestra corte celestial
y todas las que os puede dar el Corazón de vuestra Madre Santísima. Amén.
- LETANÍAS DEL SAGRADO CORAZON DE JESUS
℟. Kyrie, eleison.
℣. Christe, eleison.
℟. Christe, eleison.
℣. Kyrie, eleison.
℟. Kyrie, eleison.
℣. Christe, audi nos.
℟. Christe, audi nos.
℣. Christe, exaudinos.
℟. Christe, exaudinos.
℣. Pater de cælis Deus, ℟. miserere nobis.
℣. Fili Redemtor mundi, Deus, ℟. miserere nobis.
℣. Spiritus Sancte, Deus, ℟. miserere nobis.
℣. Santa Trinitas, unus Deus, ℟. miserere nobis.
℣. Cor Iesu, Filii Patris aeterni, ℟. miserere nobis.
℣. Cor Iesu, in sinu Virginis Matris a Spiritu Sancto formatum, ℟. miserere nobis.
℣. Cor Iesu, Verbo Dei substantialiter unitum, ℟. miserere nobis.
℣. Cor Iesu, maiestatis infinitæ, ℟. miserere nobis.
℣. Cor Iesu, templum Dei sanctum, ℟. miserere nobis.
℣. Cor Iesu, tabernaculum Altissimi, ℟. miserere nobis.
℣. Cor Iesu, domus Dei et porta cæli, ℟. miserere nobis.
℣. Cor Iesu, fornax ardens caritatis, ℟. miserere nobis.
℣. Cor Iesu, iustitiæ et amoris receptaculum, ℟. miserere nobis.
℣. Cor Iesu, bonitate et amore plenum, ℟. miserere nobis.
℣. Cor Iesu, virtutum omnium abyssus, ℟. miserere nobis.
℣. Cor Iesu, omni laude dignissimum, ℟. miserere nobis.
℣. Cor Iesu, rex et centrum omnium cordium, ℟. miserere nobis.
℣. Cor Iesu, in quo sunt omnes thesauri sapientiæ et scientiæ, ℟. miserere nobis.
℣. Cor Iesu, in quo habitat omnis plenitudo divinitatis, ℟. miserere nobis.
℣. Cor Iesu, in quo Pater sibi bene complacuit, ℟. miserere nobis.
℣. Cor Iesu, de cuius plenitudine omnes nos accepimus, ℟. miserere nobis.
℣. Cor Iesu, desiderium collium æternorum, ℟. miserere nobis.
℣. Cor Iesu, patienset multæ misericordiæ, ℟. miserere nobis.
℣. Cor Iesu, dives in omnes qui invocant te, ℟. miserere nobis.
℣. Cor Iesu, fons vitæ et sanctitatis, ℟. miserere nobis.
℣. Cor Iesu, propitiatio pro peccatis nostris, ℟. miserere nobis.
℣. Cor Iesu, saturatum opprobriis, ℟. miserere nobis.
℣. Cor Iesu, attritum propter scelera nostra, ℟. miserere nobis.
℣. Cor Iesu, usquead mortem obœdiens factum, ℟. miserere nobis.
℣. Cor Iesu, lancea perforatum, ℟. miserere nobis.
℣. Cor Iesu, fons totius consolationis, ℟. miserere nobis.
℣. Cor Iesu, vita et resurrectio nostra, ℟. miserere nobis.
℣. Cor Iesu, pax et reconciliatio nostra, ℟. miserere nobis.
℣. Cor Iesu, victima peccatorum, ℟. miserere nobis.
℣. Cor Iesu, salus in te sperantium, ℟. miserere nobis.
℣. Cor Iesu, spes in te morientium, ℟. miserere nobis.
℣. Cor Iesu, deliciæ Sanctorum omnium, ℟. miserere nobis.
℣. Agnus Dei, qui tollis peccata mundi, ℟. parce nobis, Domine.
℣. Agnus Dei, qui tollis peccata mundi, ℟. exaudi nos, Domine.
℣. Agnus Dei, qui tollis peccata mundi, ℟. miserere nobis.
℣. Iesu mitis et humilis corde, ℟. fac cor nostrum secundum Cor Tuum.
℣. Oremus:
Omnipotens sempiterne Deus,
respice in Cor dilectissimi Filii tui et in laudes et satisfactiones,
quas in nomine peccatorum tibi persolvit,
iisque misericordiam tuam petentibus,
tu veniam concede placatus in nomine eiusdem Filii tui Iesu Christi,
qui tecum vivit et regnat in unitate Spiritus Sancti Deus,
per omnia sæcula sæculorum.
℟. Amen.
Señor, tened piedad
Cristo, tened piedad
Señor, tened piedad
Cristo, oídnos.
Cristo, escuchadnos.
Dios Padre celestial, ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
Santísima Trinidad, único Dios, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, Hijo del Eterno Padre, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, formado por el Espíritu Santo en el seno de la Virgen Madre, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, unido substancialmente al Divino Verbo, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, de infinita majestad, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, santo templo de Dios, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, tabernáculo del Altísimo, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, casa de Dios y puerta del cielo, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, horno ardiente de caridad, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, receptáculo de justicia y de amor, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, lleno de bondad y de amor, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, abismo de todas las virtudes, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, dignísimo de toda alabanza, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, rey y centro de todos los corazones, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, en el cual están incluidos todos los tesoros de sabiduría y ciencia, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, en el cual reside toda la plenitud de la divinidad, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, en el cual el Padre se ha bien complacido, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, de cuya plenitud todos hemos participado, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, deseo de los eternos collados, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, paciente y misericordiosísimo, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, rico para todos los que os invocan, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, fuente de vida y santidad, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, propiciación por nuestros pecados, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, harto de oprobios, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, triturado por nuestras maldades, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, hecho obediente hasta la muerte, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, traspasado por la lanza, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, fuente de toda consolación, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, nuestra vida y resurrección, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, nuestra paz y reconciliación, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, víctima de los pecados, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, salud de los que esperan en Vos, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, esperanza de los que mueren en Vos, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, delicia de todos los Santos, ten piedad de nosotros.
Cordero de Dios, que quitáis los pecados del mundo, perdonadnos, Señor.
Cordero de Dios, que quitáis los pecados del mundo, escuchadnos, Señor.
Cordero de Dios, que quitáis los pecados del mundo, tened misericordia de nosotros.
Jesús, manso y humilde de corazón, haced nuestro corazón semejante al Vuestro.
Oremos:
Omnipotente y sempiterno Dios,
mirad piadoso en el Corazón de Tu dilectísimo Hijo,
y en las alabanzas y satisfacciones que te ofrece en nombre de los pecadores,
y a nosotros rogándote misericordia,
y concédenos perdón en nombre del mismo Jesucristo Tu Hijo,
que contigo vive y reina en unidad del Espíritu Santo, por todos los siglos de los siglos. Amén.
NOTA SOBRE PRECĒS (LOS PRECES):
- Versiculus (Versículo del clérigo) = ℣.
- Respōnsus (Respuesta del pueblo) = ℟.
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ORACIONES DIARIAS DE LA NOVENA
1. ORACIÓN DEL DÍA PRIMERO DE LA NOVENA
¡Oh Corazón sacratísimo y melifluo de Jesús,
que, con ferventísimos deseos y ardentísimo amor,
deseáis corregir y desterrar la sequedad y tibieza de nuestros corazones!
Inflamad y consumid las maldades e imperfecciones del mío,
para que se abrase en vuestro amor;
dadme la gracia de resarcir las injurias e ingratitudes hechas contra vos,
¡oh amantísimo Corazón!,
y la que os pido en esta novena,
si es para mayor gloria de Dios, culto vuestro y bien de mi alma.
que, con ferventísimos deseos y ardentísimo amor,
deseáis corregir y desterrar la sequedad y tibieza de nuestros corazones!
Inflamad y consumid las maldades e imperfecciones del mío,
para que se abrase en vuestro amor;
dadme la gracia de resarcir las injurias e ingratitudes hechas contra vos,
¡oh amantísimo Corazón!,
y la que os pido en esta novena,
si es para mayor gloria de Dios, culto vuestro y bien de mi alma.
2. ORACIÓN DEL DÍA SEGUNDO DE LA NOVENA
¡Oh Corazón amabilísimo de Jesús,
celestial puerta por donde nos llegamos a Dios y Dios viene a nosotros!
Dignaos estar patente a nuestros deseos y amorosos suspiros,
para que, entrando por vos a vuestro Eterno Padre,
recibamos Sus celestiales bendiciones y copiosas gracias para amaros.
Dadme la gracia de resarcir las injurias e ingratitudes hechas contra Vos,
¡oh amante Corazón!,
y la que os pido en esta novena, si es para mayor gloria de Dios,
culto vuestro y bien de mi alma. Amén.
3. ORACIÓN DEL DÍA TERCERO DE LA NOVENA
¡Oh Corazón Santísimo de Jesús,
camino para la mansión eterna y fuente de aguas vivas!
Concededme que siga Vuestras sendas rectísimas para la perfección y para el cielo,
y que beba de vos el agua dulce y saludable de la verdadera virtud y devoción,
que apaga la sed de todas las cosas temporales.
Dadme la gracia de resarcir las injurias e ingratitudes hechas contra Vos,
¡oh amante Corazón!,
y la que os pido en esta novena, si es para mayor gloria de Dios,
culto vuestro y bien de mi alma. Amén.
4. ORACIÓN DEL DÍA CUARTO DE LA NOVENA
¡Oh Corazón purísimo de Jesús,
espejo cristalino en quien resplandece toda la perfección!
Concededme que yo pueda contemplaros perfectamente,
para que aspire a formar mi corazón a vuestra semejanza,
en la oración, en la acción y en todos mis pensamientos, palabras y obras.
Dadme la gracia de resarcir las injurias e ingratitudes hechas contra Vos,
¡oh amante Corazón!,
y la que os pido en esta novena, si es para mayor gloria de Dios,
culto vuestro y bien de mi alma. Amén.
5. ORACIÓN DEL DÍA QUINTO DE LA NOVENA
¡Oh Corazón dulcísimo de Jesús,
órgano de la Trinidad venerada,
por quien se perfeccionan todas nuestras obras!
Yo os ofrezco las mías, aunque tan imperfectas,
para que supliendo Vos mi negligencia,
puedan aparecer muy perfectas y agradables ante el divino acatamiento.
Dadme la gracia de resarcir las injurias e ingratitudes hechas contra Vos,
¡oh amante Corazón!,
y la que os pido en esta novena, si es para mayor gloria de Dios,
culto vuestro y bien de mi alma. Amén.
6. ORACIÓN DEL DÍA SEXTO DE LA NOVENA
¡Oh Corazón amplísimo de Jesús,
templo sagrado donde me mandáis habite con toda mi alma, potencias y sentidos!
Gracias os doy por la inexplicable quietud. sosiego y gozo
que yo he hallado en este templo hermoso de la paz,
donde descansaré gustoso eternamente.
Dadme la gracia de resarcir las injurias e ingratitudes hechas contra Vos,
¡oh amante Corazón!,
y la que os pido en esta novena, si es para mayor gloria de Dios,
culto vuestro y bien de mi alma. Amén.
7. ORACIÓN DEL DÍA SÉPTIMO DE LA NOVENA
¡Oh Corazón clementísimo de Jesús!,
divino propiciatorio,
por el cual ofreció el Eterno Padre que oiría siempre nuestras oraciones,
diciendo:
"Pídeme por el Corazón de mi amantísimo Hijo Jesús;
por este Corazón te oiré,
y alcanzarás cuanto me pides".
Presento sobre Vos a Vuestro Eterno Padre todas mis peticiones,
para conseguir el fruto que deseo.
Dadme la gracia de resarcir las injurias e ingratitudes hechas contra Vos,
¡oh amante Corazón!,
y la que os pido en esta novena, si es para mayor gloria de Dios,
culto vuestro y bien de mi alma. Amén.
8. ORACIÓN DEL DÍA OCTAVO DE LA NOVENA
¡Oh Corazón amantísimo de Jesús,
trono ígneo y lucidísimo, inflamado en el amor de los hombres,
a quienes deseáis abrasados mutuamente en vuestro amor!
Yo deseo vivir siempre respirando llamas de Amor Divino
en que me abrase, y con que encienda a todo el mundo,
para que os corresponda amante y obsequioso.
Dadme la gracia de resarcir las injurias e ingratitudes hechas contra Vos,
¡oh amante Corazón!,
y la que os pido en esta novena, si es para mayor gloria de Dios,
culto vuestro y bien de mi alma. Amén.
9. ORACIÓN DEL DÍA NOVENO DE LA NOVENA
¡Oh Corazón dolorosísimo de Jesús,
que para ablandar nuestra dureza
y hacer más patente el amor con que padecisteis tantos dolores y penas para salvarnos,
los quisisteis representar en la cruz, corona de espinas y herida de la lanza,
con que os manifestasteis paciente y amante al mismo tiempo!
Dadme la gracia de resarcir las injurias e ingratitudes hechas contra Vos,
correspondiendo agradecido a Vuestro Amor,
y la que os pido en esta novena, si es para mayor gloria de Dios,
culto vuestro y bien de mi alma. Amén.
Oraciones tradicionales propias del Officium Parvum Sacratissimi Cordis Iesu ― Oficio Parvo al Sacratísimo Corazón de Jesús, Edición 2020, en Latín - Español. Reimpresión de la Edición 1985 (1990, 1995). © «Adoro te devote» Tridentine Catholicism Editors & Publishers International® (ATD-TCEPI®). All rights reserved.