LA URGENCIA DEL HÁBITO RELIGIOSO
¡Monjes! ¡Monjas! ¡Sacerdotes! ¡Religiosos! ¡Usad vuestros santos hábitos! ¡Vuestras santas sotanas!... ¡Vuestros santos fundadores así lo querían! ¡La Iglesia lo quiere! ¡Los tiempos no cambian para este necesario uso! ¡Morir al mundo para llevar las almas al cielo!
El hábito religioso, la sotana... está diciendo que el portador de tan santa librea ha de ser santo, inmaculado, luz del mundo... hombre destinado a ser Hostia Viva, habitación de la Santísima Trinidad, deiforme, puro y casto, receptáculo del Divino Huésped hasta las altas moradas de la espiritualidad católica... y esto se lo dice y recuerda cada día su santo hábito...
¡Tu ciudad, tu pueblo, tu región... necesitan veros con los hábitos y las sotanas por las calles, colegios, universidades o la parroquia...!
¡Los niños necesitan ver al religioso en sus calles para recordarles que ahí va Jesús! ¡Las vocaciones aumentarían! ¡La perversión moral se reduciría!
¿Qué ven nuestros jóvenes por las calles? ¡Comercio! ¡Empresas! ¡Tiendas! ¡Sensualidad!...
Los hijos fieles de órdenes o institutos religiosas obedecen en todo a lo que su santo FUNDADOR dictó por ser esta la voluntad de Dios para ellos.